Empezaron en los 80 como la imprenta del diario El Punt, pero ya entonces vieron que necesitaban más que imprimir diarios de noche para que aquello tuviese sentido. Y se abrieron a las revistas y a los catálogos. Y más adelante, a otros negocios relacionados con las artes gráficas, pero que no fueran estrictamente impresión convencional en papel, como por ejemplo, el negocio del embalaje. Seguir leyendo....