El líder del PP asegura ante empresarios vascos que el "absentismo" en España "es un cáncer" que supone un coste de 30.000 millones y afecta a 1,16 millones de personas cada día, sin distinguir bajas, permisos u otras incidencias, y anuncia que, si gobierna, "sentará" a sindicatos y patronal para una reforma que él impondrá si no hay un pacto socialPor qué España casi ha duplicado las bajas laborales desde 2016: los datos que alejan el mantra del “absentismo” El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha apostado este martes ante el Círculo de Empresarios Vascos por reducir sueldos y “prestaciones” a los trabajadores que no acudan a trabajar, bien sea por una baja, un permiso o una ausencia de cualquier otro tipo. El jefe de la oposición ha sostenido que España gasta 30.000 millones de euros al año porque cada día se produce un absentismo laboral de 1,16 millones de personas. “Es un cáncer”, ha dicho. Y ha prometido que “con o sin acuerdo”, si llega al Gobierno tomará “una decisión con el absentismo”. Feijóo ha anunciado que su intención es abrir una negociación en el diálogo social entre sindicatos y patronal. Pero ha anticipado que, si llega él al Gobierno, esas conversaciones serán secundarias porque “con o sin acuerdo” quiere “tomar una decisión con el absentismo”. “Esto no es una cuestión para discutir”, ha reiterado, para explicar que “lo que ocurre con el absentismo es muy fácil”. “Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, pues qué quieren que les diga”, ha dicho, ante empresarios vascos en un acto cerrado a prensa. El PP ha distribuido un vídeo con su intervención completa. Feijóo ha añadido que “si, además, la administración pública considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y sigue teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pues entonces pasa lo que ocurre”. “Es un cáncer que no podemos pagar”, ha espetado el líder del PP. “Esto cuesta más de 30.000 millones de euros, y el déficit de la Seguridad Social son 70.000 millones de euros”, ha apuntado. El líder del PP ha relatado que “este asunto” lo abordó “en el Insalud” que “era una fábrica de bajas, donde es muy difícil que un médico no le dé la baja a un colega o que una enfermera no le dé la baja a un médico” .“Y lo abordé en Correos, donde faltaban a trabajar 5.000 personas todos los días” que “con una plantilla de 60.000 era un 8% de absentismo”, ha asegurado. “Lo bajamos al 4%. Todo aquello que supere un 4% o un 5% de absentismo tiene un enorme porcentaje de fraude”, ha rematado. Feijóo dirigió el Insalud entre 1996 y el 2000, cuando pasó a presidir Correos hasta 2004. “Este asunto debemos retomarlo con las comunidades autónomas, con el Gobierno central, con la patronal y con los sindicatos. Si llegamos a un acuerdo, fantástico; y si no llegamos a un acuerdo, pues qué le vamos a hacer”, ha zanjado. Un crecimiento no exclusivo de España “En 2018, el número de personas que no acudían a trabajar todos los días era de 450.000 personas”, ha apuntado Feijóo. “En el año 2025”, ha añadido, “el número de personas que no van a trabajar todos los días es de 1.160.000”. Feijóo no ha desagregado las causas de ese absentismo. Pero ha dicho que “es algo que España no se puede permitir, y Euskadi tampoco”. “Hoy sale el 'ranking' de absentismo en España”, ha dicho, aunque el dato se publicó ayer lunes. “Ha vuelto a subir en el primer trimestre del año 2026. Euskadi se sitúa a la cabeza”, ha apuntado. Feijóo se refiere a un informe publicado por la empresa de trabajo temporal Randstad que sostiene que las bajas por incapacidad temporal escalaron al 5,6%, mientras las ausencias totales subieron al 7,2%. Feijóo ha lanzado este planteamiento ante las quejas de la patronal por el aumento de las bajas médicas de trabajadores, que casi se han duplicado desde 2016. El crecimiento, que no es exclusivo de España y que se da también a nivel internacional, se ha acentuado tras la pandemia, por un cóctel de factores: desde la saturación de la sanidad pública, el envejecimiento de la población trabajadora y una explosión de problemas de salud mental tras la COVID, especialmente entre los más jóvenes. Aunque el aumento de bajas es asumido tanto por sindicatos como por patronales, el enfoque para abordar la situación es muy distinto. Mientras los primeros ponen el foco en solucionar el “tapón” en la sanidad pública y en mejorar la atención en salud mental, por ejemplo, los empresarios reconocen estos problemas, pero están centrando su discurso en el elevado coste para las empresas y en un supuesto abuso del “absentismo”, no avalado por datos. En estos discursos, las patronales apuestan por eludir a las empresas del pago de la baja (ahora pagan del día 4 al 15), incluso por recuperar el despido por bajas médicas, así como reclaman que las mutuas den el alta a los trabajadores en casos de enfermedad común y no solo la sanidad pública. También se está cuestionando de manera más amplia el aumento de permisos retribuidos, por ejemplo por cuidados familiares y de convivientes, que algunas patronales también incluyen en las cifras de “absentismo”.