La IA agéntica promete hacer tareas completas por nosotros, pero su coste energético puede ser brutal. Un estudio advierte que algunas consultas consumen hasta 136,5 veces más que un chatbot porque activan cadenas de razonamiento, herramientas y GPU en es

Wait 5 sec.

La nueva generación de agentes de IA no se limita a responder una pregunta: planifica, consulta herramientas, espera resultados y vuelve a razonar varias veces. Un trabajo de KAIST advierte que esa dinámica multiplica el consumo, alarga los tiempos de respuesta y deja GPU caras encendidas incluso cuando están “esperando”.