Argentina se abona a la agonía: remonta un 0-2 y ya está en cuartos

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Pidió oxígeno ante Cabo Verde y duplicó la bombona frente a Egipto. Argentina sigue viva en el Mundial, pero estuvo muchos minutos fuera. Remontada agónica ante la selección africana, que se puso 0-2 y que tuvo que batallar con la campeona y un arbitraje sospechoso de Letexier. Un gol de Romero, otro de Messi y el definitivo de Enzo firmaron en el último cuarto de hora el volteo al marcador, la felicidad de Simeone padre, presente en la grada, y la fiesta de los miles de argentinos en el Atlanta Stadium. Desde la primera jornada de la fase de grupos de Catar 2022, Argentina no estaba por debajo en el marcador en un partido del Mundial. Territorio que le trajo de vuelta Egipto, con el gol tempranero de Yaseer Ibrahim. En el 11, un centro de Attia desde banda derecha lo cabeceó en el segundo palo el central africano, más potente y más astuto que Lisandro para pelear ese balón aéreo. Era el primer tanto que recibía Argentina en una primera mitad en los últimos 11 partidos mundialistas. Tenía por delante el campeón otra eliminatoria peliaguda, como ante Cabo Verde. Dos equipos inferiores haciéndole pupa a una Argentina que vive al límite, incluso con su dosis habitual desde los once metros. En el 19, Letexier señaló el punto de penalti tras una zancadilla de Hassan a Tagliafico. Novena pena máxima para Argentina en sus últimos doce partidos de Mundial. Lo lanzó Messi, claro, pero como ante Austria en la fase de grupos, se quedó con el molde. Parada de Shobeir y cabeza abajo del '10', que ha fallado tres de sus últimos seis penaltis con Argentina y que es el jugador con más penaltis errados de la historia de los Mundiales (4). También tiene malas estadísticas Leo, aunque no lo parezca. La parada de Shobeir, hijo del arquero de Egipto en el Mundial de Italia 90, fue un complejo vitamínico para el guardameta egipcio. El 0-1 al descanso llevó su firma en letras gruesas. En el 28, otra mano salvadora a disparo de Mac Allister, y en el 39, más de lo mismo ante un remate a bocajarro de Julián, titular por primera vez en el torneo en detrimento de Lautaro. La madera también le ayudó, escupiendo un libre directo de Messi desde 35 metros. Leo lanza mejor las faltas que los penaltis. Hasta en eso es único. Aparte del gol, poco más ofensivamente de Egipto, que se marchó a los vestuarios con un recado de esos del Cuti Romero que llevan IVA e IRPF. Patadón a Salah al borde del descanso que Letexier ni amonestó verbalmente. La bula arbitral de Argentina entre Catar y Estados Unidos no la consigue ni Trump con la selección de su país. Scaloni confió en el mismo once para comenzar la segunda parte. Error. Ya había unos cuantos jugadores bloqueados. Cada minuto que corría el reloj caía una tonelada más de hormigón en la cabeza y en las piernas de la campeona. Más ansiedad que fútbol. Más bronca que carácter. Menos Messi que nunca. La mezcla la cargaban con veneno. Ni siquiera la piel fina de Letexier le sirvió de trampolín. En el 58, Hassan se marcó una de las jugadas del Mundial. Cabalgada desde su propio campo para quitarse de en medio a tres argentinos, combinar con Salah, Salah con Zico y remate a la red del Dibu. Uno de los goles del torneo, borrado por el VAR y por Letexier. Se fueron a algo más que el propio origen de la jugada, un pisotón involuntario de Attia sobre Tagliafico en el córner derecho del campo egipcio. para fumarse el 0-2. El destino, que suele ser veleidoso, quiso que se repitiera la jugada ocho minutos después. En el 67, otra contra de Hassan y Salah, ahora con los papeles cambiados, asistencias del atacante del Oviedo y remate de Zico. 0-2. Ahora sí, sin discusión. Con la guillotina de la eliminación cerca del cuello, entonces Scaloni sí agitó por fin el árbol y Messi se puso a comandar la operación remontada. No estaba dispuesto Leo a que este fuera su último partido en un Mundial. En el 79, le puso un balón medido a la cabeza del Cuti. Remate y para adentro. En el 83, una jugada embarullada la puso en el suelo Montiel y, después, en larguero más red, Leo. 2-2. El 3-2 definitivo llegó en el descuento, con Egipto volcada. Pecó de valentía. Contra de Lautaro, centro del atacante del Inter y cabezazo de Enzo. Otro match-ball salvado por Argentina, que ya espera a Colombia o Suiza en Kansas.