La que iba a ser la casa de los sueños de Antonio Montero y su pareja se está convirtiendo en una pesadilla. Porque desde que se decidieron a adquirir una vivienda en la zona Norte de Jerez, les ha incrementado el precio y se les ha reducido el espacio de la parcela, sin compensación económica.Estos compradores de viviendas de la promoción Garden Residencial, en el sector Las Flores de Jerez, cuentan que firmaron en verano de 2025 un contrato de reserva sobre un adosado de cuatro dormitorios por 302.500 euros. El contrato firmado fijaba una entrega estimada en 24 meses desde la concesión de la licencia de obras, de la que no se disponía en esa fecha.En enero de 2026, la promotora Promociones Invertropic S.L. comunicó a los reservantes un incremento de precios, alegando un retraso de casi dos años en el inicio de las obras, atribuido a la demora del Ayuntamiento de Jerez en los trámites de urbanización, así como una subida generalizada de los costes de construcción.Interior de la obra de Garden Residencial.-JUAN CARLOS TOROLa empresa citó una inflación acumulada en España cercana al 10% desde 2023, unas ofertas de licitación de obra un 9,3% por encima de lo presupuestado, y un incremento superior al 110% en los costes de urbanización tras actualizar un proyecto aprobado originalmente en 2006.Con estos argumentos, la promotora aplicó una subida del 11% a las viviendas aún no reservadas y del 2,8% a las ya reservadas. En el caso de este comprador, el precio pasó de 302.500 euros a 310.970 euros.Una cláusula que permitió la primera subidaSegún relata Antonio, el propio contrato de reserva contemplaba que el precio podía variar en función de la situación económica del momento, una cláusula que la promotora invocó meses después para justificar el incremento. Su argumento, señala el comprador, fue que el proyecto constructivo se había redactado en un momento determinado, y que para cuando finalmente se ejecutó, los precios ya habían cambiado sustancialmente. Montero subraya además que las viviendas que aún no habían sido reservadas en el momento del anuncio sufrieron una subida mayor, de hasta el 11%. Según indica, una de las viviendas que quedó libre se puso posteriormente a la venta por 50.000 euros más de su precio original, llegando a anunciarse en torno a los 350.000 euros, muy por encima del ajuste aplicado a quienes, como él, ya habían formalizado su reserva.Una reducción de parcela sin compensación económicaMeses más tarde, en marzo de 2026, la empresa comercializadora informó al comprador de que el replanteo topográfico realizado al inicio de las obras había detectado una reducción de superficie en varias parcelas de la promoción, incluida la suya: 4,84 metros cuadrados menos, en torno a un 3,5% del total.Cartelería en la parcela donde se construirán las viviendas de Garden Residencial.-JUAN CARLOS TOROLa promotora sostuvo que este ajuste no afectaba a la vivienda proyectada ni a su edificabilidad, y descartó cualquier compensación en el precio, ofreciendo al comprador la posibilidad de darse de baja si esta circunstancia condicionaba su decisión.El comprador respondió mostrando su disconformidad, al considerar que la superficie de la parcela constituye un elemento esencial del contrato y que su reducción exigiría un ajuste proporcional del precio. Pese a ello, expresó su voluntad de seguir adelante con la compra, condicionada a restablecer ese equilibrio económico, y solicitó una propuesta concreta a la promotora.El afectado explica que, al no obtener compensación económica, solicitaron al menos alguna mejora en la vivienda a cambio, sin que conste que esta petición fuera aceptada. En una reunión posterior mantenida con el promotor, este sostuvo que el propio contrato de reserva permitía variar los metros de la parcela, una afirmación que Antonio y su acompañante niegan de forma tajante. "No era verdad", sostienen, y califican la actuación de la promotora como un caso de "mala praxis y mala fe".Finalmente, y según reconoce el propio comprador, terminaron firmando el nuevo contrato en las condiciones impuestas por la promotora: precio incrementado y parcela reducida, sin compensación económica alguna. Este periódico ha intentado recabar la versión de la promotora de Garden Residencial, sin que haya recibido respuesta por el momento.