¿Qué pasa con los satélites energizados con el sol? El problema son los paneles solares en ellos. Pueden caer en la sombra de la Tierra y chocar contra los cráteres lunares, causando su pérdida en el espacio. Existen baterías de respaldo, pero estas no duran demasiado. Es por eso que City Labs, una empresa con sede en Miami, busca acabar con este problema con el lanzamiento del satélite BOHR (Betavoltaic Orbital High-Reliability) en una colaboración con SpaceX.Se lanzó a las 3:10 am (horario del este de EE. UU.) en la misión Transporter-17; será el primer satélite con energía nuclear en entrar en órbita. De acuerdo con el director de City Labs, Peter Cabauy, es un paso histórico para la energía nuclear comercial en el espacio. Se busca demostrar que estos sistemas pueden ser seguros por su tamaño compacto y ser aprobados por las autoridades para un futuro despliegue comercial. Por esto es valioso este primer satélite impulsado con energía nuclear: marca el futuro en el espacioEs un lanzamiento prometedor, ya que su capacidad nuclear permite las operaciones de carga útil de manera continua e ininterrumpida; no depende de la luz solar ni de la duración de una batería. Sus sistemas de alimentación están basados en tritio, tienen niveles de radiación muy bajos. De ahí destaca el sistema llamado NanoTritium, de patente por parte de City Labs, que genera la energía continua a partir de la desintegración beta natural del tritio en lugar de una fisión nuclear. Batería de nanotritio de City Labs¿En qué se diferencian de los reactores nucleares espaciales? Significa que las celdas betavoltaicas pueden funcionar sin piezas móviles, sin electrolitos líquidos y descartando por completo el riesgo por incendio o descontrol térmico. Una vez que el combustible de tritio se desintegra naturalmente, se transforma en helio-3; es un isótopo estable y sin signos de radioactividad. Por lo que el proceso es seguro, apto para la manipulación comercial estándar.En la misión, esta batería nuclear va a alimentar y validar la carga útil principal de manera independiente, en lo que un sistema de energía solar va a gestionar las operaciones del bus principal del satélite. Misión nada sencilla, donde se tuvieron que cumplir con los trámites ante las autoridades como la Administración Federal de Aviación (FAA) para el lanzamiento nuclear. BOHR es la primera misión espacial comercial que lo logra, por lo que será el hilo conductor para que otras naves espaciales puedan lograr operaciones civiles y de seguridad nacional. El próximo hito será cuando el Falcon 9 de SpaceX pueda despegar; marcará una nueva era en exploración espacial teniendo como base la propulsión nuclear.