Pagos inmediatos. Foto: CanvaLos pagos inmediatos transformaron la forma en que los colombianos transfieren dinero. Con la llegada de Bre-B, el país se sumó a mercados como Brasil, Argentina y México, donde las transacciones en tiempo real dejaron de ser un diferenciador para convertirse en el estándar de la industria. Sin embargo, esa evolución dejó al descubierto un nuevo reto para las entidades financieras: innovar con la misma velocidad con la que hoy se mueve el dinero.Así lo concluye el más reciente Reporte de la Banca Adaptativa de Galileo, uno de los proveedores de infraestructura financiera más relevantes del mundo, según el cual las organizaciones todavía enfrentan dificultades para desarrollar nuevos productos, pese al avance de la infraestructura de pagos. El estudio señala que el 69,1 % de las empresas requiere más de seis meses para lanzar un nuevo producto financiero, mientras que en Colombia el 80,2 % de las organizaciones está adaptando sus procesos internos para tratar de acelerar ese tiempo de salida al mercado. La investigación, elaborada entre 337 directores de tecnología y de información de Colombia, Brasil, Argentina y México, sostiene que la velocidad de las transacciones dejó de ser la principal ventaja competitiva. De hecho, apenas el 8 % de los usuarios de la región identifica la rapidez de los pagos como su principal problema cotidiano. Destacado: Platzi refuerza su estrategia de formación en inglés tras adquirir la tecnología de LeapBre-B, sistema de pagos inmediatos del Banco de la República. Foto: Valora AnalitikBre-B impulsa transacciones, pero seguridad frena más productosEse cambio coincide con la rápida adopción de Bre-B en Colombia. Según el mismo estudio, el sistema ya alcanza cerca de 34 millones de usuarios, equivalentes al 64 % de la población y al 71 % de los adultos, lo que convierte al país en uno de los mercados con mayor penetración de pagos inmediatos en América Latina. Ahora, el principal obstáculo se encuentra dentro de las propias organizaciones. Galileo identificó que los sistemas de fraude y gestión del riesgo son el mayor cuello de botella para escalar la infraestructura y acelerar la innovación. El 45,7 % de las empresas consultadas los considera la principal limitación para crecer, mientras que el 39,2 % afirma que esos mismos sistemas retrasan el desarrollo de nuevos productos financieros. En Colombia, el estudio concluye que las entidades atraviesan un proceso de modernización de sus sistemas operativos para ganar flexibilidad y responder a una demanda creciente de nuevos servicios financieros digitales.Sin embargo, esa transformación todavía convive con procesos heredados que dificultan reducir los tiempos de lanzamiento. «La velocidad ya no es suficiente. El nuevo estándar es la adaptabilidad. Las instituciones que liderarán el sector no serán necesariamente las primeras en moverse, sino aquellas que construyan organizaciones capaces de evolucionar en tiempo real, combinando control operativo, escalabilidad e innovación sostenida», afirmó Abdul Assal, director de desarrollo de negocios para Brasil y Colombia de Galileo Financial Technologies.Destacado: Primicia | Redeban lanza datáfono de bajo costo especializado en pagos digitales; está enfocado en pequeños negocios