En la recepción de cualquier hotel de Barcelona, el teléfono suena sin descanso. Dudas, reservas, cambios de última hora Cada llamada implica minutos de atención humana. Pero actualmente, en algunos establecimientos, una parte de esas conversaciones ya las gestiona una inteligencia artificial capaz de responder en segundos y liberar tiempo al equipo. No es ciencia ficción. Es una de las muchas transformaciones silenciosas que están definiendo el futuro del sector turístico de la ciudad condal.Seguir leyendo....