La Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz ha acogido una jornada formativa dirigida a los 65 guardias alumnos en prácticas que se han incorporado recientemente a la provincia, en la que ha participado el vicario Anthony Enitame. La actividad se enmarca en el programa de formación que reciben los futuros agentes y tiene como finalidad acercarles la realidad de las personas migrantes a través del testimonio de alguien que ha vivido esa experiencia, con el propósito de reforzar la sensibilidad y la empatía necesarias para el desempeño de sus funciones.El coronel jefe de la Comandancia recibió al vicario de la iglesia de San Antonio de Cádiz, quien ofreció una ponencia centrada en su trayectoria personal como migrante y en el proceso de superación que ha marcado su vida. Durante su intervención, relató el recorrido que realizó desde Nigeria hasta España en una patera, así como las dificultades que tuvo que afrontar desde su llegada al país antes de alcanzar objetivos personales y académicos que, según explicó, nunca había imaginado conseguir.A lo largo de su exposición, Enitame detalló cómo logró continuar su formación en España gracias a su esfuerzo y perseverancia. En ese periodo obtuvo el título de Educación Secundaria Obligatoria, completó el Bachillerato, superó la prueba de acceso a la universidad y culminó los siete años de formación en el seminario, un proceso que finalmente le permitió acceder al sacerdocio.Una 'clase' sobre vulnerabilidadLa sesión también sirvió para visibilizar la situación de vulnerabilidad que afrontan numerosas personas migrantes durante su recorrido hacia Europa. La experiencia compartida por el vicario puso de relieve las dificultades derivadas de situaciones de explotación, violencia y abuso que sufren muchas de ellas, especialmente aquellas que son víctimas de organizaciones dedicadas al tráfico de seres humanos y que emprenden estos viajes con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida.Con esta iniciativa, la Guardia Civil pretende que los guardias alumnos conozcan de primera mano las vivencias de un colectivo especialmente vulnerable y comprendan mejor las circunstancias que rodean los procesos migratorios. El objetivo es contribuir a que los futuros agentes desarrollen una mayor sensibilidad y empatía en el ejercicio de sus responsabilidades, favoreciendo una actuación ajustada a la realidad de las personas con las que puedan encontrarse en el desarrollo de su labor.