Egipto anunció dos nuevos hallazgos arqueológicos: una ciudad residencial bizantina bien conservada en el oasis de Dakhla y 18 tumbas antiguas en Marina el-Alamein. Entre hornos, calles, monedas, ostraca, sarcófagos y “lenguas de oro”, los descubrimientos abren una ventana poco habitual a la vida diaria, la economía y los rituales funerarios del Egipto tardorromano.