ZeniMax, la casa matriz de Bethesda, se encuentra entre las más impactadas por los despidos que Xbox anunció este lunes. La división de gaming de Microsoft prescindió de 1.600 empleados y planea eliminar otros 1.600 roles en el transcurso del año fiscal 2027, que ya está en marcha. Tras el anuncio firmado por Asha Sharma, Jill Braff, jefa de estudios de Bethesda/ZeniMax, envió un mensaje a todos los empleados aseverando que la compañía tiene que "cambiar el rumbo" para ser exitosa. Esto implica, básicamente, enfocarse en las franquicias más importantes de su catálogo (como Fallout y The Elder Scrolls) y dejar en un segundo plano a las demás propiedades intelectuales."Para posicionar mejor a Bethesda para el crecimiento futuro, estamos pasando de un modelo de planificación centrado principalmente en lo que sigue para cada estudio independiente a uno que se centra en nuestras franquicias más sólidas y en determinar la hoja de ruta de contenido que mejor sirva a nuestros jugadores y a Bethesda en su conjunto", mencionó la ejecutiva en un memo al que accedió IGN.En paralelo, Jason Schreier, de Bloomberg, remarcó que el plan de Bethesda no se limita a lanzar nuevos Fallout y The Elder Scrolls con más asiduidad. Otras franquicias contempladas para darle nuevo impulso a la firma son Doom, Quake y Wolfenstein. Pero lo que más está llamando la atención es la nula mención a Starfield en los reportes sobre el futuro de sus desarrolladores.Esto ha despertado varias especulaciones respecto del presunto final del título, cuyo legado podría acabar en una única entrega. Algo que, de confirmarse, podría implicar un duro revés para la primera propiedad intelectual nueva de Bethesda en 25 años.Bethesda se apoyará en las franquicias para enderezar al rumbo. ¿Es el final de Starfield?De momento, no hay precisiones respecto de qué sucederá con Starfield. El juego de Bethesda se anunció en 2018, pero se lanzó recién en 2023 y no fue el bombazo que Xbox esperaba. Este año finalmente se expandió hacia la PS5, sumándose al lista de otrora exclusivos que llegaron a la plataforma de Sony.Lo más curioso de todo es que en su momento Microsoft reconoció haber comprado Bethesda para evitar que Starfield fuese exclusivo de PlayStation. Pero más allá de eso, es evidente que el título no ha sido lo suficientemente exitoso como para convertirse en un ícono del calibre de Fallout o The Elder Scrolls. Y si el plan de ZeniMax es enfocarse en franquicias ya instaladas, es difícil pensar en una secuela de Starfield.La gran duda es cómo abordará Bethesda la aceleración de nuevos títulos de sus franquicias más notorias. The Elder Scrolls 6 lleva años en desarrollo y la propia compañía ha reconocido que todavía está lejos de lanzarse. En el caso de Fallout, llevamos más de 10 años sin tener un single-player nuevo. Con este panorama, no importa qué camino tome la compañía, los resultados no se verán en el corto plazo.Seguir leyendo: ¿Más ‘Fallout’ y menos ‘Starfield’? Bethesda se apoyará en sus franquicias principales tras los despidos en Xbox