España jugará los cuartos de final. Y lo hará gracias a un gol de Mikel Merino, un jugador cuya presencia ha estado en el aire por una lesión. Pero el navarro llegó a tiempo y volvió a ser talismán, en pleno San Fermín, para decidir un partido crucial en el que la fe española fue más fuerte que las ganas de los portugueses de nadar hasta la orilla de la prórroga. En otro choque denso, con momentos para unos y para otros, España participó en el último baile de Cristiano Ronaldo, que se marcha sin ganar a los nuestros en un Mundial. Los de De la Fuente dominaron el encuentro, aunque siguieron evidenciando que no están en su mejor momento todavía. Pero tendrán otro partido para seguir creciendo: será el viernes y el rival será Bélgica o los Estados Unidos de Trump e Infantino. Seguir leyendo....