Con la llegada del verano y las altas temperaturas, las familias vuelven a llenar playas y piscinas. Sin embargo, además del bañador y la toalla, conviene preparar una mochila con todo lo necesario para disfrutar de la jornada con seguridad. Esa es la recomendación de la pediatra Victoria Lobo, que ha compartido en su perfil de Instagram un decálogo con los imprescindibles que no deberían faltar cuando se sale con niños. La especialista recuerda que la prevención es la mejor herramienta para evitar los problemas más frecuentes del verano, como las quemaduras solares, la deshidratación, las picaduras o los pequeños golpes y heridas que suelen producirse durante los juegos al aire libre. Entre los elementos básicos destaca un protector solar de amplio espectro , que debe aplicarse antes de la exposición al sol y renovarse cada dos horas o después del baño. También recomienda llevar gorra o sombrero, gafas de sol homologadas, ropa con protección ultravioleta cuando sea posible y una sombrilla o tienda de playa que permita crear zonas de sombra durante las horas de mayor radiación. La hidratación ocupa otro lugar prioritario en la lista. Lobo aconseja no esperar a que los niños tengan sed y llevar siempre abundante agua, además de fruta fresca o tentempiés saludables que ayuden a reponer líquidos y energía. La pediatra también incluye un botiquín básico con tiritas, antiséptico, gasas y otros productos para atender pequeñas heridas, así como repelente de insectos cuando sea necesario. Entre los imprescindibles tampoco faltan manguitos o chaleco homologado para los menores que aún no saben nadar, sin olvidar que ningún elemento de flotación sustituye la vigilancia constante de un adulto. Por último, la especialista insiste en que el mejor consejo sigue siendo mantener una supervisión permanente de los niños dentro y fuera del agua y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, cuando la radiación ultravioleta alcanza sus niveles más elevados. Con unas sencillas medidas de prevención y una mochila bien preparada, una jornada de playa o piscina puede convertirse en una experiencia segura y divertida para toda la familia.