Estaba leyendo hoy como, otro verano más, Europa se ve arrasada por fuegos forestales. Y recordé el anuncio que hizo el presidente Pedro Sánchez hace unas semanas de que el Ejército del Aire y del Espacio iba a instalar kits apagafuegos en sus Airbus A400M. Daba a entender que sería para la campaña de este año.Es una muy buena idea, en especial teniendo en cuenta que cada vez hacen falta más medios aéreos para luchar contra estos incendios. Pero el problema es que esos kits no existen. Al menos no todavía.Y es que según me cuentan mis fuentes sólo hay dos prototipos del kit. Tras las pruebas llevadas a cabo uno de ellos es el que será utilizado como base para certificar el kit para operaciones de vuelo. Y queda ver lo de cómo producirlos en serie. Aunque será una producción relativamente pequeña porque tampoco se va a adquirir uno para cada A400M. Ni en España ni en el resto de países que operan el A400M. Además está también el asunto de formar a las tripulaciones y el personal de tierra que los vaya a operar.Con lo que quizás el presidente estuviera hablando un poco en «politiqués. Lo que no quita para que este verano veamos como un A400M con el prototipo hace algunas descargas en algún incendio.El kit, cuyos prototipos han sido fabricados por Cobo es, básicamente, un contenedor que se mete en el avión por el portón de carga, con lo que no requiere modificaciones. Permite llevar 20.000 litros de agua con retardante, que se descargan por gravedad al abrir la compuerta correspondiente a través de unas tuberías que sobresalen por la parte de atrás del compartimento de carga del avión.El kit en la bodega de carga de un A400M – Airbus/CoboEs cierto que, a diferencia de los hidroaviones como los Canadair del 43 Grupo, es necesario que el avión aterrice para recargar el depósito. Eso se puede hacer en unos diez minutos. La ventaja del A400M es que puede operar en pistas de tierra poco o nada preparadas, así que si se pueden acercar las bombas y el suministro de agua al incendio su tiempo de retorno entre descargas será menor que si tiene que volar a un aeropuerto propiamente dicho.Tienes más detalles acerca de él en Donde pongo el ojo ¡mojo!, el libro sobre la historia de la aviación apagaincendios que ha publicado recientemente José Manuel «Gizmo» Gil.Pero en cualquier caso, como decía arriba, habrá que ver cuándo llegan esos kits y están realmente operativos para algo más que hacer una foto de relaciones públicas.Otra cosa que anunció el presidente, por cierto, es que sigue en marcha el proceso para comprar siete De Havilland DHC-515, la versión moderna de los Canadair que opera el Grupo 43. Aunque tampoco tenemos fecha de entrega.# Enlace Permanente