A la ciudad santa de Mashad le espera hoy una jornada histórica con el entierro del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, que murió el primer día de los ataques de Estados Unidos en el inicio de la guerra. El entierro culmina una semana de ceremonias multitudinarias celebradas en cinco ciudades iraníes e iraquíes. La segunda mayor urbe del país se ha convertido en el epicentro del duelo nacional con la llegada de cientos de miles de fieles y peregrinos que desean rendir un último homenaje al dirigente religioso.Las principales avenidas de la ciudad aparecen cubiertas con enormes retratos de Jamenei y pancartas con el lema "Debemos levantarnos", mientras miles de voluntarios colaboran en la organización de una procesión que recorrerá diferentes puntos de Mashad antes de concluir en el santuario del imán Reza, uno de los lugares más sagrados para el islam chií. Será precisamente en este complejo religioso donde el ayatolá recibirá sepultura, cumpliendo el deseo que había expresado en vida. El mausoleo del imán Reza, octavo imán del chiismo duodecimano, constituye el principal centro de peregrinación de Irán y recibe cada año millones de visitantes procedentes de todo el mundo musulmán.Se espera la participación de millones de personasLas autoridades iraníes han asegurado que esperan la participación de millones de personas en la ceremonia, una cifra que convertiría el funeral en una de las mayores concentraciones de la historia reciente del país. La elección de Mashad tiene también un fuerte componente simbólico, ya que se trata de la ciudad natal de Jamenei y uno de los principales bastiones religiosos y políticos de la República Islámica.El dispositivo de seguridad desplegado es extraordinario. Miles de efectivos de las fuerzas de seguridad y de la Guardia Revolucionaria vigilan los accesos a la ciudad, mientras se han establecido controles en carreteras, estaciones ferroviarias y terminales de autobuses. Además, las autoridades han ordenado el cierre del espacio aéreo sobre Mashad durante toda la jornada para reforzar la protección del acto.El entierro llega en un momento de máxima tensión regional tras el asesinato de Jamenei, un hecho que ha incrementado la incertidumbre sobre el futuro liderazgo de la República Islámica y el equilibrio político en Oriente Próximo. Aunque las instituciones iraníes han insistido en la continuidad del sistema, la desaparición de quien dirigió el país durante más de tres décadas abre una nueva etapa para Irán, mientras la comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de los acontecimientos y las posibles repercusiones para la estabilidad de la región.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.