Con el calor, solo apetece estar en el agua. En muchas urbanizaciones, la piscina comunitaria se convierte en el lugar más buscado del edificio durante los meses de verano, especialmente en las horas centrales del día y los fines de semana. Para quienes no tienen playa cerca o prefieren evitar desplazamientos, bajar a la piscina es la forma más cómoda de refrescarse sin salir de casa. El problema aparece cuando ese espacio compartido empieza a llenarse más de la cuenta.Seguir leyendo....