He probado los nuevos auriculares económicos de Nothing, y me han vuelto a demostrar que la gama media es su verdadero ecosistema

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Desde que Nothing irrumpió en el mercado tecnológico, la compañía liderada por Carl Pei ha jugado constantemente a equilibrar la balanza entre el diseño y las prestaciones. Durante este tiempo, hemos visto cómo intentaban asaltar la gama alta con resultados dispares, pero si hay una lección que nos dejó el Nothing Phone (4a) Pro, es que esta marca brilla con luz propia cuando se centra en ofrecer productos más accesibles. Los auriculares de la serie 'a' nacieron bajo esa misma premisa y hoy, tras varias semanas utilizando los nuevos Nothing Ear (3a) como mis auriculares principales, puedo confirmar que la historia se repite.El mercado del audio inalámbrico por debajo de la barrera de los cien euros es un campo de minas. Los fabricantes tradicionales recortan en materiales para mantener el margen de beneficio, mientras que las marcas asiáticas más agresivas inundan de funciones de dudosa utilidad unos dispositivos que a los pocos meses dejan de cargar. Nothing plantea un enfoque diferente: coger las características clave de sus modelos más caros, pulir el diseño para hacerlo más amigable y empaquetarlo todo en un producto que se siente mucho más costoso de lo que realmente es.Estos Ear (3a) no suponen una revolución radical frente a la generación anterior, algo que a estas alturas de la madurez del sector tampoco deberíamos esperar. Lo que encontramos aquí es una iteración mucho más inteligente y lógica. La marca ha tocado las teclas correctas mejorando apartados críticos como la conectividad, añadiendo funciones de grabación integradas que no sabías que necesitabas y refinando una ergonomía que ya era sobresaliente. Si estás buscando unos auriculares para el día a día, para usarlos sin miedo en el transporte público, en la oficina o machacarlos en el gimnasio, lo que ofrece este dispositivo merece toda tu atención.Tabla de contenidos Precio de los Nothing Ear (3a) y dónde comprarlos Ficha técnica de características Diseño y ergonomía Controles Calidad de sonido y ecualización Cancelación de ruido y transparencia Grabación de audio integrada: el factor diferencial Batería y conectividad Software Conclusión: ¿valen la pena los Nothing Ear (3a)? Nothing Ear (3a) 87 / 100 Pros Ergonomía sobresaliente que permite llevarlos durante horas Autonomía real por encima de la media, superando las ocho horas con cancelación de ruido Aplicación Nothing X imbatible en diseño y opciones de personalización Estabilidad impecable de la conexión gracias al salto a Bluetooth 6.0 Funciones de grabación integradas en los propios auriculares Contras El modo transparencia resulta artificial y poco práctico para mantener conversaciones Ausencia de control de volumen mediante deslizamiento en el bastón La transcripción de audio gratuita está limitada a 120 minutos mensuales Precio de los Nothing Ear (3a) y dónde comprarlosEl aspecto económico es el pilar fundamental que sostiene todo el atractivo de este producto. El precio de los Nothing Ear (3a) es de 99 euros. Están disponibles desde el 7 de julio tanto en la tienda oficial de la marca como en distribuidores autorizados habituales como Amazon.Mantenerse un euro por debajo de la barrera de los cien euros es una decisión psicológica que coloca a estos auriculares en una posición privilegiada. Compiten directamente en un segmento donde el usuario medio está dispuesto a invertir para obtener algo mejor que los auriculares básicos del supermercado, pero sin llegar a los precios prohibitivos de las gamas altas de Apple o Sony. A este precio, la relación entre lo que pagas y lo que obtienes es de las más sólidas del panorama actual.Ficha técnica de características Características Nothing Ear (3a) Dimensiones estuche: 64,8 x 48,9 x 22,8 mm auricular: 31,2 x 21,7 x 24 mm Peso estuche: 40,9 g auricular: 4,5 g Controladores dinámicos de 12 mm Conectividad bluetooth 6.0 conexión dual multidispositivo Codecs de audio SBC, AAC, LDAC (Hi-Res Audio) Cancelación de ruido activa de banda ancha (hasta 45 dB) modo transparencia Batería auricular: 55 mAh estuche: 500 mAh Otros almacenamiento interno de 32 MB para grabaciones protección IP54 Diseño y ergonomía Primer plano de los auriculares Nothing Ear (3a) / Fotografía de Christian ColladoA simple vista, si pones estos auriculares al lado de la generación anterior, podrías jugar al juego de las siete diferencias y perder. Nothing ha mantenido intacto el lenguaje estético que los ha hecho famosos. Tenemos bastones transparentes que dejan a la vista los componentes internos, acentos de color en la malla de los micrófonos y un estuche de carga que sigue pareciendo un pequeño expositor de metacrilato.Sin embargo, los cambios existen y se notan en la mano. El estuche de carga ha abandonado las esquinas marcadas para adoptar un formato de píldora mucho más redondeado. Este rediseño facilita enormemente meterlos y sacarlos del bolsillo del pantalón, un problema menor pero molesto que arrastraba la versión original. La caja incorpora ahora un indicador LED de color blanco que sustituye al clásico punto de luz básico. Este nuevo LED muestra patrones lumínicos que recuerdan inevitablemente a la interfaz Glyph de sus teléfonos móviles, informando del nivel de batería, el estado de carga o el proceso de emparejamiento de una forma mucho más visual. Estuche cerrado de los Nothing Ear (3a) / Fotografía de Christian ColladoEn el apartado cromático, la marca ha apostado por ampliar el abanico. Además del clásico blanco y del llamativo amarillo que estrenaron con el modelo anterior, se introduce un atrevido color rosa chicle. Durante estas semanas yo he llevado la unidad en color negro. Es la opción más sobria y elegante del catálogo, ideal si prefieres que la tecnología pase desapercibida cuando vas por la calle.Donde Nothing no ha tocado absolutamente nada es en la ergonomía de los propios auriculares, y es la mejor decisión que podían tomar. Siguen siendo unos de los auriculares más cómodos del mercado. El ajuste en la oreja es natural, no ejercen presión excesiva en el canal auditivo y su peso de apenas 4,5 gramos hace que literalmente olvides que los llevas puestos. La caja incluye cuatro tamaños de almohadillas de silicona (XS, S, M y L). En mi caso particular, la asimetría de mis oídos me ha obligado a utilizar una talla M en el auricular izquierdo y una L en el derecho. Dedicar unos minutos a probar las diferentes almohadillas para conseguir este nivel de sellado es vital, ya que de ello depende tanto la comodidad a largo plazo como la efectividad de la cancelación de ruido. ¿Se raya con facilidad el plástico transparente del estuche? Es inevitable. Al igual que ocurría con los modelos anteriores, el policarbonato transparente de la tapa superior termina acumulando microarañazos con el roce diario en el bolsillo junto a las llaves o las monedas. No afecta a su funcionamiento, pero el acabado impoluto del primer día se pierde rápido. Vale la pena mencionar que, por defecto, la parte superior del estuche llega con una lámina de plástico adherida, que la protege de arañazos. Controles Los controles están integrados en los bastones de los auriculares / Fotografía de Christian ColladoPara interactuar con el audio, Nothing confía en el sistema de presión en los bastones. En lugar de dar toques capacitivos en la superficie exterior, tienes que pellizcar físicamente la base del auricular. El funcionamiento es impecable. El sistema registra el pellizco de manera rápida y emite un pequeño "clic" sonoro para confirmar que ha recibido la orden.La ventaja evidente de este método es que elimina de un plumazo los temidos toques accidentales. Puedes reajustarte el auricular mientras corres o quitarte la capucha del abrigo sin pausar la música sin querer. Sin embargo, este formato arrastra una carencia que a día de hoy me cuesta perdonar: no puedes modificar el volumen deslizando el dedo hacia arriba o hacia abajo por el bastón. Para subir o bajar la música tienes que mantener el pellizco apretado o, directamente, sacar el teléfono del bolsillo.Calidad de sonido y ecualización El estuche de los auriculares Nothing Ear (3a) en color negro / Fotografía de Christian ColladoEntramos en el terreno del audio asumiendo la realidad del producto: nadie se gasta 99 euros buscando fidelidad de estudio. Lo que el usuario de este segmento demanda es contundencia, claridad y diversión. Y ahí es exactamente donde apuntan los Ear (3a).En el interior de cada cápsula se esconde un nuevo controlador dinámico de 12 milímetros, ligeramente más grande que el de la generación pasada. El incremento de tamaño se traduce físicamente en la capacidad de mover más aire, lo que impacta directamente en las frecuencias bajas. Los graves tienen una pegada notable, pero sin llegar a embarrar el resto de las frecuencias.Lo que más me ha sorprendido durante las pruebas ha sido la claridad del rango medio. Las voces al escuchar programas de radio o podcasts suenan muy nítidas, separándose muy bien del ruido de fondo. Además, ostentan la certificación Hi-Res Audio y soportan el códec LDAC. Si utilizas un teléfono Android compatible y servicios de streaming de alta calidad, notarás un salto en la cantidad de detalles de tus pistas favoritas.La marca ha incorporado funciones prestadas de sus modelos superiores, como el audio espacial estático. Al activarlo, el sonido deja de estar focalizado dentro de tu cabeza para expandirse a tu alrededor. Funciona especialmente bien viendo series de acción o conciertos en directo desde el móvil, aportando una inmersión extra que se agradece. A nivel de personalización, el ecualizador avanzado de ocho bandas disponible en la aplicación permite afinar la respuesta sonora al milímetro, e incluso puedes compartir tus perfiles de ecualización mediante códigos QR con otros usuarios.Cancelación de ruido y transparencia Primer plano de los Nothing Ear (3a) / Fotografía de Christian ColladoAislarse del mundo es hoy un requisito indispensable en cualquier producto de audio portátil (salvo que hablemos de los auriculares de formato abierto que están tan de moda). Nothing afirma que su sistema de cancelación activa de ruido (ANC) de banda ancha es capaz de reducir hasta 45 dB del sonido ambiente. Las cifras de laboratorio están muy bien, pero lo que importa es el comportamiento en la calle.La efectividad del ANC está al nivel de los modelos superiores de Nothing. Caminando por calles con tráfico denso, en la cinta del gimnasio o durante un trayecto en tren, los micrófonos logran anular con solvencia las frecuencias bajas y constantes, como el motor de los vehículos o el zumbido del aire acondicionado. Evidentemente, no alcanzan el silencio que consiguen los referentes de la industria que cuestan el triple, dejando pasar ruidos agudos y repentinos como el llanto de un niño o el chirrido de una puerta, pero cumplen su cometido con muy buena nota dentro de su rango de precio.La decepción llega cuando cambiamos al modo transparencia. Esta función, encargada de recoger el sonido exterior y reproducirlo en tu oído para mantenerte alerta, evidencia los recortes de hardware. El resultado es un sonido procesado, algo metálico y poco natural. No amplifica las frecuencias vocales de manera inteligente. En la mayoría de las situaciones cotidianas, si te cruzas con un conocido o tienes que pedir un café en la barra de un bar, te resultará mucho más rápido y cómodo quitarte un auricular que intentar descifrar lo que te dicen a través de este modo.Grabación de audio integrada: el factor diferencial El nuevo indicador LED del estuche de los Nothing Ear (3a) / Fotografía de Christian ColladoLlegamos a la característica más disruptiva de los Ear (3a) y el verdadero motivo por el que estos auriculares destacan sobre el resto de alternativas clónicas del mercado. Nothing ha integrado 32 MB de almacenamiento directamente en la placa base de los auriculares. Este espacio está destinado a una función que han bautizado como Audio Snapshot y a la grabación de llamadas.El funcionamiento es brillante por lo extremadamente simple que es. Si estás escuchando un podcast, una conferencia online o una nota de voz importante, basta con realizar un doble pellizco prolongado en ambos auriculares. Al hacerlo, el sistema captura el audio de lo que estás reproduciendo. La genialidad reside en que el dispositivo graba hasta treinta segundos hacia atrás en el tiempo, asegurando que capturas exactamente la frase que te ha llamado la atención sin tener que rebobinar la pista original.Por otro lado, esta misma memoria permite grabar llamadas telefónicas completas o reuniones por voz. Un simple pellizco inicia la captura a través de los micrófonos de los propios auriculares, pudiendo almacenar hasta dos horas de conversación sin depender del grabador interno del teléfono. Todas estas capturas, tanto los recortes de audio interno como las llamadas de voz, se sincronizan de manera invisible con la aplicación Nothing X cuando abres el estuche.Una vez en el teléfono, la aplicación te permite escuchar los audios, recortarlos y, lo más interesante, transcribirlos a texto. La función de transcripción funciona realmente rápido e identifica bastante bien las palabras, permitiendo extraer citas literales para compartirlas directamente en redes sociales o aplicaciones de mensajería como tarjetas de texto. El único peaje de este ecosistema es el modelo de negocio detrás de la transcripción profesional: los usuarios tienen 120 minutos de uso gratuito al mes durante los primeros tres meses. A partir de ahí, para mantener el servicio de transcripción avanzado, habrá que pasar por caja, aunque la función de grabación de audio base sigue estando disponible sin coste.Otro detalle interesante a tener en cuenta, es que no es posible usar la función de grabación si el codec de audio LDAC se encuentra habilitado. ¿Es legal grabar llamadas sin avisar al interlocutor? La marca ha implementado un aviso sonoro obligatorio. Cuando inicias la grabación durante una llamada o reunión, el sistema reproduce una locución automática informando a todos los participantes de que la conversación está siendo registrada, cumpliendo así con las normativas de privacidad vigentes. Batería y conectividad Los auriculares ofrecen una autonomía superior a las 40 horas gracias a la batería del estuche / Fotografía de Christian ColladoLa autonomía suele ser el tendón de Aquiles de los auriculares con diseño compacto, pero los ingenieros han logrado exprimir el espacio interno para alojar baterías de 55 mAh en cada cápsula. La ficha técnica oficial promete 10 horas de reproducción ininterrumpida, una cifra calculada con la cancelación de ruido apagada.En mis pruebas diarias, activando la cancelación de ruido al máximo volumen y utilizando el códec LDAC, los auriculares han superado holgadamente la barrera de las ocho horas. Es una marca excelente que te garantiza aguantar una jornada laboral completa o un vuelo transoceánico sin necesidad de pasarlos por el estuche. Sumando las cargas adicionales que proporciona la caja, la autonomía total se dispara hasta las 42 horas. Además, el sistema de carga rápida te salva de un apuro dándote una hora extra de uso con solo dejarlos cinco minutos en el estuche.A nivel de conectividad, el salto al estándar Bluetooth 6.0 marca una diferencia notable. La estabilidad de la conexión es excelente. Caminando por zonas de alta interferencia electromagnética, como estaciones de tren abarrotadas o cruces peatonales con semáforos en el centro de Madrid, no he sufrido ni un solo corte o microcaída en la música. La gestión de la conexión dual, que te permite tener los auriculares emparejados simultáneamente al ordenador portátil y al teléfono móvil, hace la transición entre dispositivos de forma limpia y casi instantánea.SoftwareNada de lo anterior funcionaría igual de bien sin el soporte de la aplicación Nothing X. Llevo años analizando productos y lidiando con aplicaciones complementarias pesadas, confusas y plagadas de publicidad de las propias marcas. El software de Nothing sigue siendo un oasis en el sector. Es una herramienta clara, minimalista y que va directa al grano. Tienes a mano los niveles de batería, el ecualizador, los ajustes de cancelación de ruido y el panel para gestionar tus grabaciones de audio, sin menús laberínticos. ❮ ❯ Un detalle que define la madurez de la marca es su política de ecosistema abierto. Es cierto que si utilizas un teléfono de la compañía tienes ventajas añadidas, como una latencia ligeramente menor en videojuegos o accesos directos integrados para invocar a ChatGPT desde los propios auriculares. Sin embargo, no hay funciones de hardware capadas si decides usarlos emparejados a un OPPO, un Pixel o un iPhone. Obtienes el 99% de la experiencia independientemente de la marca de tu móvil, una filosofía de respeto al usuario que otros gigantes tecnológicos deberían empezar a copiar urgentemente.Conclusión: ¿valen la pena los Nothing Ear (3a)? Nothing Ear (3a) negros fuera de su estuche de carga / Fotografía de Christian ColladoSobrevivir en el saturado mercado del audio portátil exige ofrecer algo más que un buen precio. Tras estas semanas de convivencia, los Nothing Ear (3a) demuestran que la compañía ha encontrado la fórmula exacta para dominar la gama media. No necesitan competir en la liga del sonido de estudio ni intentar equiparar la cancelación de ruido de modelos de trescientos euros. Su victoria se basa en ser muy buenos en lo que el usuario necesita a diario.Su ergonomía te permite olvidar que los llevas puestos, la inclusión de Bluetooth 6.0 soluciona de raíz cualquier problema de conectividad y la aplicación de control es un ejemplo de buen diseño. La función de grabación integrada es una de esas rarezas tecnológicas que, lejos de ser un simple truco publicitario, resulta genuinamente útil para guardar notas mentales rápidas o registrar reuniones sin sacar el móvil del bolsillo. Como peaje, tendrás que convivir con un modo transparencia deficiente y acostumbrarte a modificar el volumen desde tu teléfono.Por menos de 100 euros, estos son los auriculares que yo me compraría sin pensarlo. Tienen un diseño único y original que escapa del aburrimiento general del sector, suenan mejor de lo que la mayoría de personas necesitan, la autonomía es sencillamente excelente y su aplicación es de las mejores que existen ahora mismo. Además, no pierdes ninguna función crítica por el hecho de no utilizarlos con un teléfono de su propia marca. Hoy por hoy, solo apuestas hiperespecializadas de firmas como Soundcore o JBL, o los Google Pixel Buds 2a para los usuarios puros de Android, pueden resultar alternativas interesantes a este nivel de precios. El resto del mercado lo tiene muy difícil para igualar este paquete.