La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) ha interrumpido la entrada de más de 200.000 preservativos falsificados en España , Serbia y Rumanía, y ha identificado al exportador responsable de los envíos, que provenían de China. En concreto, esta agencia antifraude ha determinado que los productos incautados no cumplían con los requisitos de calidad de la UE , como los controles de contaminación microbiana, la biocompatibilidad, las pruebas de estanqueidad, los requisitos dimensionales, la vida útil y las pruebas de estabilidad. «Los preservativos falsificados son peligrosos. No han sido sometidos a pruebas, no están controlados y son inseguros . Pueden propiciar la propagación de infecciones de transmisión sexual», ha indicado el director general de la OLAF, Petr Klement. Esta institución ha logrado rastrear y analizar la ruta de tráfico transfronterizo tras un análisis exhaustivo de sus bases de datos e información de fuentes abiertas que inició cuando recibió información de las autoridades europeas , ha señalado en un comunicado. Así, explica que llevó a cabo un análisis comparativo de los productos incautados en Rumania, Serbia y España , junto con las autoridades aduaneras nacionales, y determinó que los productos falsificados provenían de una fuente común en China. Finalmente, en colaboración con las autoridades chinas, la OLAF ha identificado al exportador responsable de los envíos. La mercancía, vendida en Europa bajo el nombre y el logotipo de una marca muy conocida , había sido declarada falsamente como juguetes, aparentemente para eludir los controles de las autoridades nacionales. En Europa, los preservativos se clasifican como dispositivos médicos. Al entrar en la UE, deben cumplir con normas específicas de salud y seguridad. En concreto, requieren la certificación CE y deben cumplir con normas como la ISO 4074 para demostrar su seguridad y eficacia. El uso de estos preservativos habría expuesto al consumidor a riesgos para la salud, como infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados y exposición a sustancias químicas y materiales peligrosos, informa la OLAF.