Lockheed Martin acaba de cerrar un acuerdo para comprar Ultra Maritime por 3.450 millones de dólares, una operación que saca de la ecuación a la firma de inversión Advent. Con esta compra, la compañía busca meterse de lleno en la renovación de sus tecnologías de guerra submarina y antisubmarina, un área muy importante tanto para la Armada estadounidense como para sus aliados en un momento donde el control de los océanos vuelve a estar en el centro de la geopolítica. Ultra Maritime tiene un catálogo de productos de lo más variado: fabrican desde sonoboyas y sonares remolcados hasta sistemas de defensa contra torpedos, radares y plataformas de detección autónoma. Una vez que la compra supere los trámites habituales, la empresa se integrará en la división de sistemas rotativos y de misión de Lockheed Martin. La idea detrás de todo esto es fusionar el alcance internacional de Ultra Maritime con el músculo tecnológico de Lockheed Martin para diseñar sistemas de defensa mucho más conectados y fáciles de desplegar.Sensores de nueva generación para mantener la ventaja táctica en el mar Como suele ocurrir en la guerra moderna, bajo el agua lo más importante está en quién ve primero y quién reacciona más rápido. Stephanie C. Hill, al frente de esta división en Lockheed Martin, apuntaba precisamente a eso al explicar que la velocidad y la cooperación entre sistemas deciden quién domina el entorno submarino. Los sensores de Ultra Maritime encajan a la perfección en los planes que tiene Lockheed Martin para equipar a las fragatas y destructores de nueva generación, que necesitan herramientas de escolta cada vez más precisas para misiones de patrulla.El traspaso se produce tras un periodo de crecimiento bajo el paraguas de Advent, que había comprado la empresa en 2022. En los últimos años, Ultra Maritime consiguió ampliar sus fábricas y avanzar en sus proyectos de vigilancia autónoma. Ahora, con el acuerdo ya firmado, el último paso depende de las aprobaciones regulatorias en este tipo de operaciones. Si no hay imprevistos, la adquisición consolidará la presencia de Lockheed Martin en un sector donde, hoy por hoy, las armadas de todo el mundo están priorizando la inversión en sensores avanzados y guerra antisubmarina.