Teldat crea una división de defensa para reforzar la ciberseguridad española

Wait 5 sec.

La seguridad nacional depende cada vez menos de un solo producto y más de la capacidad para mantener conectadas piezas muy distintas: centros de mando, bases, vehículos, drones, redes empresariales y servicios públicos. En ese terreno, el proveedor que controla su propio hardware y software gana peso frente a cadenas técnicas repartidas por varios países.España tiene una industria de defensa conocida por sus grandes plataformas, pero una parte del valor se juega en capas menos visibles. Routers, cortafuegos, cifrado, gestión remota y enlaces de respaldo sostienen operaciones que no admiten parones, desde una comisaría hasta una red ferroviaria.Teldat quiere ocupar ese espacio con Teldat Security & Defence, una unidad dedicada a clientes militares, policiales y de seguridad nacional. La compañía, nacida en 1985, llega con una ventaja concreta: diseña en España equipos y software propios para comunicaciones y protección de red.Un negocio de misión críticaLa nueva unidad arranca con una veintena de especialistas y una misión muy delimitada: atender a Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Ministerio de Defensa y organismos ligados a seguridad pública. En una nota de prensa, Teldat sitúa la decisión en el aumento de la guerra híbrida, la digitalización de operaciones y las exigencias europeas sobre cadena de suministro, donde la jurisdicción del proveedor pesa cada vez más.El catálogo mezcla piezas de red con seguridad avanzada: acceso Zero Trust, cortafuegos de nueva generación, respuesta extendida, SASE y conectividad SD-WAN con cifrado y segmentación. Para el lector no especializado, la clave está en que la comunicación aguante cuando se cae un enlace, cambia el punto de despliegue o aparecen ataques contra sistemas antiguos, como ya ocurre en muchas infraestructuras críticas.La fábrica propia como argumentoEl salto hacia este mercado no parte de cero. La empresa ya aparecía en el radar de GigaOm para cortafuegos empresariales y figura en el catálogo CPSTIC del Centro Criptológico Nacional con equipos de routing y switching para protección de perímetro. En compras públicas sensibles, la trazabilidad del producto vale tanto como la ficha técnica.Sus certificaciones son parte del mensaje comercial. Teldat apunta a nivel ENS Alta, equipos aprobados para información NATO Restricted y Difusión Limitada, el sello Cybersecurity Made in Europe y reconocimientos de cortafuegos empresariales. Ese paquete encaja con una tendencia mayor: el proveedor local se ha convertido en una pieza de control cuando el ataque puede llegar por software de terceros y propagarse por contratos, actualizaciones y credenciales.Europa aprieta el pasoEl telón de fondo es europeo. El plan ReArm Europe y la presión regulatoria de NIS2 han movido la conversación desde el gasto militar hacia la continuidad de servicios básicos, puertos, energía, transporte y administraciones. En paralelo, las redes de órbita baja y el 5G ganan valor para comunicaciones desplegables en lugares donde no siempre existe cobertura terrestre.Ahí entra otra parte de la propuesta: comunicaciones tácticas que alternan satélite, red móvil o radio, conectividad embarcada para vehículos y plataformas navales, enlaces para drones y bases avanzadas con fibra, 5G, satélite o Wi-Fi redundante. La batalla tecnológica europea ya incluye comunicaciones críticas, y la independencia se mide en proveedores, código y control operativo.La división también se apoya en inteligencia artificial aplicada a la protección de redes y en criptografía poscuántica, dos líneas que empiezan a cruzar seguridad civil y militar. El problema para cualquier fabricante europeo será demostrar que esas promesas caben en productos mantenibles, certificables y rápidos de desplegar. La oportunidad está servida para quien llegue con tecnología propia.