Encontrarse con un peso sano y un físico con el que estar conforme es algo que parece importar cada vez a más personas. Lejos de obsesiones por apariencias perfectas, muchos priorizan cuidarse haciendo ejercicio y comiendo sano para estar fuertes, ágiles, con energía y para mantener lejos enfermedades y envejecimiento prematuro. Sin embargo, ganar peso es algo que puede causar gran preocupación, sobre todo cuando el objetivo es el contrario y no encontramos un motivo claro por el que podríamos estar engordando. En este sentido, hay que tener en cuenta que el peso es relativo, ya que no pesa lo mismo la grasa que el músculo, así que muchos se basan en observar su cuerpo y notar que la ropa les viene pequeña o que tienen más grasa que antes. Entre los diferentes factores que pueden hacer que alguien engorde, podemos encontrar que existe cierta diferenciación a hablar de sexos, pues las mujeres, pasados aproximadamente los 30 o 35 años, suelen notar que van engordando más con el paso del tiempo , algo que no tiene por qué estar relacionado con comer peor o no hacer ejercicio. Esto es lo que ha explicado la doctora Sara Marín Berbell, experta en microbiota y salud femenina, que lanzaba el siguiente mensaje en sus redes sociales: «¿Por qué las mujeres engordamos más con los años?» Y, desde su propia experiencia como profesional añadía: «Lo veo un montón a partir de los 35 y hasta yo lo noto yo con los años, y aún no he llegado a los 30». Con este planteamiento, la doctora explica que, antes de las edades indicadas, la insulina transporta el azúcar a los músculos para usarlos con energía, gracias a que los estrógenos están altos pero, «con los años , los estrógenos bajan y eso hace que neustras células se rebelen» por lo que hacen que el azúcar vaya a la grasa en vez de a las células musculares, acumulándose. «Además, tu intestino también cambia. En la microbiota tenemos un grupito de bacterias llamado estroboloma, y cuando bajan los estrógenos, pierdes bacterias buenas y suben las bacterias malas, haciendo antojos, inflamación y más barriguita », continúa indicando la doctora Marín. Para intentar atajar este proceso que se empieza a manifestar conforme pasan los años en las mujeres, la primera cosa que destaca es que, además de comer bien, hay que prestar atención a cómo tomamos los alimentos: «Por la mañana tienes que comer la suficiente proteína , más o menos treinta gramos por la mañana. La mayoría de las veces no llegamos a la dosis óptima, y para ello podemos utilizar el colágeno, que es una proteína, o proteína en polvo», recomienda. La segunda cosa a tener en cuenta, también en cuanto a alimentación es que «el orden de los factores sí altera el producto. En cada comida toma primero la fibra, después la proteína y después los hidratos de carbono . La fibra actúa como una red para que esos azúcares no suban tan rápido en la sangre. No menos importante es un factor que no se relaciona con la alimentación, si no con el estilo de vida: el estrés. Según la doctora, tenemos que intentar regular el estrés «porque el cortisol elevado altera la microbiota, la insulina y los estrógenos. Por último, la suplementación nos puede ayudar un poco a tener nuestro cuerpo bajo control», añadía para ayudar a aquellas mujeres que notan que suben de peso cada vez más con el paso de los años.