A falta de 11 minutos para el final, la selección argentina estaba virtualmente fuera del Mundial y se hacía más que difícil pensar en una reacción de la actual campeona que diera la vuelta a los dos tantos con los que Egipto mandaba en el marcador en un margen tan escaso. Pero con el pitido final del árbitro, se consumaba un nuevo milagro de Messi y los suyos, desatando la euforia de la hinchada albiceleste y de la prensa del país, que habla sin recato de "milagro", "hazaña", "resurrección" y "otra noche para seguir soñando".Seguir leyendo....