El Gobierno de Aragón ha levantado este jueves el confinamiento preventivo del municipio de Albelda tras la evolución favorable del incendio forestal declarado en Castillonroy, en la comarca de La Litera (Huesca). Aunque el fuego continúa activo y ya afecta a unas 400 hectáreas, las condiciones registradas durante la noche han permitido mejorar de forma significativa la situación.Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), el consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado que las circunstancias durante la noche "han permitido trabajar muy bien", lo que ha favorecido la evolución del incendio. No obstante, ha precisado que el fuego sigue activo y se mantiene la situación operativa de nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Procinfo).El consejero también ha informado de que durante la noche se realizó un seguimiento permanente de una residencia de mayores con 53 usuarios, para la que incluso se preparó un dispositivo de evacuación preventiva, aunque finalmente no fue necesario activarlo.En cuanto a las comunicaciones, la carretera N-230 ya ha quedado reabierta al tráfico, mientras que la A-140 permanece cortada al utilizarse como vía de acceso para los equipos de extinción.Las últimas estimaciones elevan la superficie afectada a unas 400 hectáreas. Además, Bermúdez de Castro ha señalado que, frente a las primeras valoraciones, que apuntaban a un predominio de terreno agrícola, finalmente más de la mitad de la zona quemada corresponde a masa forestal.En el dispositivo de extinción trabajan alrededor de 200 efectivos. El Gobierno de Aragón mantiene activado el nivel 2 del Procinfo y continúa coordinando las labores para estabilizar el incendio.Estabilizados los seis incendios activos en CataluñaLos seis incendios forestales declarados desde el miércoles en distintos puntos de Cataluña se encuentran estabilizados y se han levantado la mayoría de las restricciones a la población, según los Bomberos de la Generalitat. Los fuegos afectaban a las localidades barcelonesas de Sentmenat, Gavà, Navarcles y Claramunt, y también en Aiguamúrcia (Tarragona), y el de Guimerà (Lleida).Las jornadas han estado marcada por unas condiciones especialmente adversas para las tareas de extinción, con temperaturas extremas por encima de los 40 grados, una humedad ambiental muy baja y varios focos activos de forma simultánea, que han mantenido en vilo a los equipos de emergencias.Pese a ello, la situación en Pla de Manlleu, Aiguamúrcia, ha vuelto a complicarse poco antes de mediodía. A las 11:15 horas, Protección Civil ha enviado un nuevo aviso Es-Alert a los vecinos del núcleo de Pla de Manlleu para ordenar su confinamiento, cerrando puertas y ventanas, ya que el incendio se había reactivado y el humo generado supone un riesgo para la población.El incendio de Aiguamúrcia (Tarragona) se declaró ayer a primera hora de la tarde, y, a pesar de su potencial, quedó estabilizado alrededor de las 21:00 horas. Durante la emergencia fue necesario confinar a unas 1.600 personas, una medida que se levantó esa misma noche. Aunque la evolución del fuego es favorable, los Bomberos mantienen un dispositivo de 25 dotaciones sobre el terreno para lograr su control, un objetivo que, según sus previsiones, no esperan alcanzar durante las horas centrales de este jueves.A esta hora, se ha vuelto a levantar el confinamiento vecinal de esa zona, aunque los Bomberos extreman las precauciones por las duras condiciones climatológicas de la jornada, que están dificultando las labores de extinción, a pesar de la estabilización de los fuegos forestales.Ayer por la tarde también se logró estabilizar el de Sentmenat y el de Gavà, y desconfinar a los 6.000 vecinos afectados en este último. Un fuego que quemó toldos y vehículos de la urbanización cercana a la zona de vegetación, y que se originó, según las primeras investigaciones, por el uso de material pirotécnico en plena temporada de riesgo máximo por incendios.Más hectáreas quemadas que el año pasadoLas elevadas temperaturas y las condiciones meteorológicas favorecen la aparición de nuevos focos, hasta el punto de que en algunos momentos deben hacer frente a varios incendios de forma simultánea.Las cifras reflejan esta situación. Entre el 1 de junio y el 5 de julio se han registrado 151 incendios forestales en Cataluña, una cantidad que representa casi la mitad de los 344 fuegos contabilizados durante toda la campaña estival del año pasado, comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre.El balance es aún más preocupante si se analiza la superficie afectada. Según los datos del Departamento de Agricultura, en apenas 35 días las llamas han arrasado más de 3.015 hectáreas de terreno forestal, lo que equivale al 75 % de toda la superficie quemada durante el verano anterior. Hasta ahora, el incendio más grave ha sido el declarado en Les Gavarres, en la Bisbal d'Empordà, donde el fuego ha destruido más de 2.000 hectáreas de masa forestal.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.