La ciencia empieza a reivindicar algo que parecía nostalgia: jugar en la calle entrenaba una habilidad que hoy estamos perdiendo

Wait 5 sec.

Durante décadas, jugar en la calle hasta el anochecer fue visto como una imagen del pasado. Pero distintas investigaciones apuntan a que esa libertad infantil también entrenaba autonomía, orientación, resolución de conflictos, tolerancia al riesgo y confianza. El problema no son solo las pantallas, sino todo lo que reemplazaron.