El articulista no lo ha visto todo en Córdoba , y lleva más de la mitad de su vida haciéndose cordobés. Para su fortuna, el Ayuntamiento de esta ciudad que ama no se limita a gobernar, también educa. Uno no ha leído entera la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana , porque uno no lee textos sin viñetas ilustrativas. Se fía del resumen que ofrece este periódico. Si las cosas son como parece, no es infrecuente que los cordobeses más cultos lean a Nietzsche completamente desnudos en la plaza de las Tendillas, mientras pasean en ropa interior los pensadores más pudorosos. Si hemos de fiarnos de la Ordenanza –y quién que es no es amigo de las ordenanzas-, aquí nos bañamos... Ver Más