Paco Vélez se despide el próximo martes de un cargo al que aspiran muchos y del que pocos han logrado salir indemnes. Ser presidente del Consejo en una ciudad como ésta es profesión de riesgo, sin serla. No se cobra por ello y, encima, uno se expone a la crítica a diario. Yo me pregunto quién querría someterse a ese escrutinio sin ni siquiera tener el prurito de ser el hermano mayor de la cofradía de su familia y sin ningún respaldo devocional. Paco ha servido 30 años a una institución asaeteada por demasiados Judas, caballos de Troya, desleales y filtradores cuyo único objetivo fue colocar de pregonero a un colega o llevarse el mérito de ser la mano para... Ver Más