Estados Unidos volvió a bombardear objetivos en Irán este miércoles, en una nueva escalada que ya entierra el frágil alto el fuego alcanzado el 17 de junio y reabre de lleno la guerra en el Golfo Pérsico. El Mando Central estadounidense aseguró en un comunicado que los ataques buscan «degradar» la capacidad iraní para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. La ofensiva se produjo horas después de que Donald Trump, desde la cumbre de la OTAN en Ankara, diera prácticamente por roto el alto el fuego. «Para mí, creo que se acabó», dijo el presidente, aunque añadió que las negociaciones pueden continuar. Su mensaje fue algo ambiguo:... Ver Más