«Hoy, por una vez, no vamos a hablar de una catástrofe, ni de una guerra, ni de un corrupto». Con esa frase, Ángel Expósito ha resumido hoy el espíritu de la XXII edición de los Premios ABC Solidario 2026, que patrocina la Fundación Banco Santander . Acostumbrado a relatar desde los micrófonos la actualidad más dura, el director de 'La Linterna de COPE' ha celebrado que, al menos durante unas horas, las malas noticias cedieran el protagonismo a quienes dedican su vida a mejorar la de los demás. Expósito ha reconocido que se trata de uno de los actos que más ilusión le hace presentar cada año porque supone un paréntesis en una profesión marcada por las tragedias donde «el día, el mes y el año están llenos de malas noticias», ha recordado. Un rato donde los asistentes reunidos en la sede de Vocento han aparcado la economía y la realidad política española para hablar de historias. De personas que cuidan de otras personas. De proyectos, como ha recalcado el director de ABC, Julián Quirós, «que nacieron de un gesto aparentemente pequeño y que hoy cambian vidas». Así fue, ha recordado, lo ocurrido con Mamás en Acción, una de las iniciativas premiadas en esta edición, nacida en una experiencia vivida por la fundadora de la entidad hace años en un hospital de Valencia. «Descubrió que un bebé permanecía solo desde hacía tiempo y se preguntó cómo era posible que ningún adulto velara por él. Ese episodio demuestra que las grandes transformaciones pueden surgir de un impulso individual». Quirós ha querido ir un paso más allá y ha asegurado que no le gusta hablar únicamente de ejemplos porque, en realidad, «todos necesitamos de otros. Nadie está exento de atravesar un momento de vulnerabilidad. Algunos lo viven de manera más visible; otros lo harán en algún momento de su vida. Esa certeza -ha recalcado-, es precisamente la que une a todos los proyectos reconocidos en esta edición». Los Premios ABC Solidario son, en su opinión, «el reflejo de la inmensa solidaridad de personas anónimas que trabajan para que nadie quede atrás. Recordemos que todos necesitamos de otros, todos somos vulnerables y no estamos exentos de sufrir cierto desamparo en algún momento de la vida. Por todo esto es un orgullo ver la 'red de redes' formada por organizaciones, fundaciones y voluntarios que complementan el trabajo de las administraciones y sostienen a quienes más lo necesitan». Pero como todo no puede recaer en las iniciativas privadas, uno de los mensajes más repetidos durante la mañana ha sido que «la solidaridad necesita también recursos». Ángel Expósito ha aprovechado entonces para recordar que «la labor solidaria es muy cara», subrayando que asociaciones y fundaciones necesitan financiación para mantener su trabajo cotidiano porque la «solidaridad es muy cara». Precisamente por eso, ha destacado la importancia de que los Premios ABC Solidario incluyan una dotación económica que permita impulsar las iniciativas reconocidas. Ese mismo compromiso ha sido reivindicado por Juan Manuel Cendoya , vicepresidente de Santander España y director general de Comunicación, Marketing Corporativo y Estudios del grupo, quien ha agradecido a ABC que, edición tras edición, dé voz a tantas organizaciones que desarrollan «una labor silenciosa pero imprescindible porque la atención a la vulnerabilidad nos incumbe a todos«, ha insistido. Ha recordado que «cualquiera puede atravesar una enfermedad o una situación difícil y una sociedad se mide por la forma en que acompaña a quienes atraviesan esos momentos». Su intervención ha conmovido a todos al recordar la figura de Francisco Luzón , cuya fundación ha recibido el primer premio en la categoría de Proyecto Solidario. Cendoya evocó los años compartidos junto al histórico directivo del banco y confesó que sigue teniendo muy presente la manera en la que afrontó la ELA. «Más allá de su brillante trayectoria profesional, Paco (en alusión a Francisco Luzón) dejó una lección mucho más profunda: la de aceptar la ayuda de los demás sin perder nunca la preocupación por quienes le rodeaban. Incluso cuando la enfermedad le iba arrebatando la voz, seguía pensando en cómo impulsar a otras personas. Fue un ejemplo para todos«, ha resumido. Ese reconocimiento a quienes transforman la realidad ha sido el espíritu de unos premios que ya llevan 22 ediciones y que ponen el foco, precisamente, en quienes dedican su vida a cuidar de los demás: desde los estudiantes universitarios que ejercen de mentores en el Polígono Sur de Sevilla hasta quienes luchan contra la trata de niñas en la India, acompañan a jóvenes extutelados, mejoran la atención a los pacientes con ELA o hacen que ningún niño permanezca solo en un hospital. El proyecto ' Dales Vida' de la Fundación Francisco Luzón ha sido galardonado por su iniciativa para reforzar las unidades multidisciplinares especializadas en la atención a personas con ELA. La entidad trabaja para mejorar la asistencia a unos 3.600 afectados en España y desde 2025 ha puesto en marcha una línea de actuación destinada a dotar de equipamiento y recursos a estas unidades mediante financiación privada. El proyecto premiado se centra en la Unidad de ELA del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde cada año se atiende a cerca de 90 pacientes. Gracias a esta iniciativa, el equipo sanitario dispondrá de equipos portátiles que facilitarán el seguimiento clínico en los domicilios, permitiendo detectar complicaciones de forma precoz y reducir los ingresos hospitalarios. Estos dispositivos serán utilizados por profesionales como neurólogos, nutricionistas, fisioterapeutas y rehabilitadores durante las entre 250 y 300 visitas domiciliarias que realizan anualmente. Para Estíbaliz Luzón, estos galardones «contribuyen a dar visibilidad a proyectos que mejoran la vida de las personas ». Durante su intervención ha reconocido también «a todas las personas que conviven con la ELA y a sus familias», y ha felicitado «al resto de premiados por demostrar la capacidad de la sociedad civil para generar un impacto real y transformar vidas». Visiblemente emocionada, Luzón ha recordado que el mayor legado de su padre «no fue únicamente su brillante trayectoria en el ámbito financiero, sino su capacidad para transformar la realidad». Este, tras ser diagnosticado de ELA en 2013, ha rememorado, «decidió conocer en profundidad todos los aspectos de la enfermedad —clínicos, sociales, investigadores e institucionales— y creó la fundación con el propósito de cambiar la realidad de quienes la padecen. Su objetivo era devolver a la sociedad todo lo que había recibido, impulsando una organización con tres grandes metas: visibilizar la enfermedad, mejorar la calidad de vida de los pacientes e impulsar la investigación para encontrar una cura». En ese contexto se sitúa el proyecto premiado, centrado en reforzar las unidades multidisciplinares de ELA, que considera el modelo asistencial de referencia. «Estos equipos, integrados por neurólogos, enfermeros, rehabilitadores, nutricionistas y otros especialistas, ofrecen una atención integral a los pacientes, aunque muchas veces carecen de los recursos necesarios. Por ello, la fundación trabaja para dotarlos de equipamiento y favorecer que exista una atención equitativa en todo el territorio nacional». Este año, ha recordado, «la fundación celebra su décimo aniversario y el sueño de su padre de unir a pacientes, familias, investigadores, profesionales sanitarios, administraciones, empresas y entidades sociales en torno a una causa común es hoy una realidad. Ese seguirá siendo el propósito de la fundación: trabajar para cambiar el destino de miles de personas que conviven con la ELA». Luzón se ha mostrado esperanzada por el futuro de los enfermos de ELA y ha destacado que España cuenta actualmente con un tejido investigador cada vez más sólido y coordinado. «Cada vez son más los científicos que centran su trabajo en esta enfermedad. De hecho, hace apenas dos meses se constituyó la Red Española de Investigación en ELA, un paso que es decisivo para acelerar el desarrollo de tratamientos eficaces». A su juicio, el talento investigador existe, aunque «es necesario incrementar la financiación pública, ya que la investigación no puede depender únicamente de recursos privados. También ha puesto en valor herramientas como el Registro Nacional de Pacientes con ELA, que considera «fundamentales» para avanzar en el conocimiento de la enfermedad y en el desarrollo de nuevos tratamientos. Luzón sostiene que, mientras llega una cura, la prioridad debe seguir siendo mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante proyectos como el premiado. Preguntada por el papel de la política, ha recordado que «la aprobación de la Ley ELA en 2024 supuso un reconocimiento del derecho de los enfermos a una vida digna», pero advierte de que «ahora corresponde a las administraciones hacer efectiva su aplicación». «La Ley se debe implementar sin excusas, evitando copagos, eliminando desigualdades territoriales y garantizando una coordinación real entre todas las administraciones», ha advertido. Expósito ha recogido el guante con humor y comenta que el mensaje para los responsables políticos ha quedado claro: «Ahora, los políticos, que se pongan a trabajar». El galardón a la Entidad Solidaria ha sido concedido a Mamás en Acción , una asociación que acompaña a niños hospitalizados que no pueden estar con sus padres o carecen de un entorno familiar que permanezca junto a ellos durante su ingreso. Tal y como ha explicado Rosa García Palacios, coordinadora de esta organización en Madrid, «nuestros voluntarios hacen exactamente lo que haría cualquier madre o padre: contar cuentos, cantar canciones, permanecer a su lado durante el día y la noche o esperar junto a ellos a la salida de un quirófano». Destaca que la organización cuenta con más de 2.500 voluntarios repartidos en once ciudades, que se coordinan mediante una aplicación para cubrir turnos los 365 días del año y atender las necesidades detectadas por los servicios de trabajo social de más de medio centenar de hospitales. En nombre de la asociación, García ha explicado cómo la organización nació con un objetivo muy concreto: «Acabar con la soledad de los niños hospitalizados». «Nuestros voluntarios acompañan a menores cuyos padres no pueden permanecer con ellos por distintas circunstancias y adaptan su labor a las necesidades de cada caso. A veces hacen piel con piel con un bebé prematuro; otras acompañan a adolescentes ingresados en unidades de Psiquiatría y permanecen junto a ellos durante la noche o esperan a la puerta del quirófano hasta que termina una intervención». En ocasiones, añade, también acompañan a niños en el final de su vida. «Hacemos exactamente lo mismo que haría cualquier padre o cualquier madre en la habitación de al lado», resume. Mamás en Acción está presente ya en 14 ciudades y 55 hospitales, donde ha superado las 100.000 horas de acompañamiento gracias al trabajo conjunto de voluntarios y de un equipo multidisciplinar formado por pediatras, enfermeras y trabajadores sociales que avalan su labor. Finalmente, la coordinadora en Madrid de la entidad ha agradecido a ABC, a la Fundación Banco Santander y al jurado el reconocimiento a un proyecto «tan sencillo y tan necesario como estar presente para que ningún niño afronte solo una enfermedad». El primer galardón de la categoría Proyecto Solidario recae en la Fundación Kambia por 'Guardianas de la Comunidad' , una iniciativa que protege a niñas y adolescentes frente a la trata de personas, los matrimonios forzados y otras formas de violencia en la India. El proyecto crea redes de jóvenes de entre 12 y 18 años que reciben formación sobre derechos de la infancia y actúan como vigilantes de sus propias comunidades. Cuando detectan señales de alarma —como el abandono escolar, la aparición de un novio nuevo o cualquier situación sospechosa— activan un protocolo junto a la fundación y las autoridades locales. Al recoger el premio, la directora de la Fundación Kambia ha agradecido a ABC que «siga apostando por la cooperación internacional en un momento en el que, a su juicio, muchos países parecen haber relegado este tipo de iniciativas». También ha dado las gracias al jurado y a la Fundación Banco Santander «por el respaldo económico que permitirá dar continuidad al proyecto». Llinás ha recordado cómo la Fundación Kambia «nació hace 35 años con el objetivo de contribuir a un mundo más humano mediante proyectos de cooperación en contextos de extrema necesidad» y ha subrayado que el programa premiado «aborda una de las mayores lacras actuales: la trata de personas, el tercer negocio más lucrativo del mundo, solo por detrás del tráfico de armas y del narcotráfico. Es la esclavitud del siglo XXI». El segundo premio de la categoría Proyecto Solidario ha distinguido a Fundación Lesmes por un programa de inserción sociolaboral dirigido a jóvenes en situación de vulnerabilidad. La iniciativa ofrece formación profesional, acompañamiento personalizado y prácticas laborales con el objetivo de facilitar su acceso al empleo y favorecer su autonomía. Miguel Santos González, presidente de la Fundación Lesmes, ha agradecido un reconocimiento que, asegura, «supone un importante respaldo económico, pero sobre todo una enorme oportunidad para dar visibilidad a una entidad que este año celebra su 30 aniversario». El premio, ha explicado, «llega después de tres décadas trabajando en Burgos con personas en riesgo de exclusión y, especialmente, con jóvenes que salen del sistema de protección de menores y deben afrontar su vida adulta sin apoyo familiar ni una red de seguridad». Esa transición, ha asegurado, «llega en uno de los momentos más críticos para estos jóvenes, obligados a enfrentarse de golpe a la búsqueda de empleo, la vivienda y la independencia, además de cargar con una importante mochila emocional. La inserción laboral es imprescindible, aunque por sí sola no basta. Necesitan del acompañamiento integral que ofrece la fundación. Se trata de devolverles la dignidad». El proyecto ganador en la categoría de Voluntariado Universitario es el Programa de Mentoría Escolar en el Polígono Sur, impulsado por la Universidad de Sevilla. Dicha iniciativa nace a partir de la tesis doctoral de Ana María Villafuertes sobre conducta antisocial y pone en contacto a estudiantes voluntarios del Grado de Psicología con alumnos de sexto de Primaria de distintos colegios del Polígono Sur de Sevilla. Tal y como ha señalado el director de 'La Linterna de COPE', «la experiencia resulta muy positiva para los menores participantes, aunque probablemente, quienes más aprenden son los propios estudiantes de Psicología que ejercen como mentores». Así lo ha reconocido Juan Luis Moreno, psicólogo y coordinador del programa, para quien «sin esa relación de confianza de 'yo estoy aquí para ti', no sería posible este proyecto. En el momento en que ellos nos convierten en sus referentes, puede empezar realmente nuestro trabajo». De esta relación con la infancia Moreno extrae que «los niños nos ayudan a apreciar lo que necesitan. Una cosa es acercarnos a poner en marcha un proyecto con un punto de vista y ellos nos enseñan a escuchar y ver lo que ellos necesitan y quieren».