Más de nueve millones de bajas por enfermedad el pasado año y un coste que roza los 34.000 millones anuales han convertido la gestión de la incapacidad temporal en el segundo gasto más elevado de la Seguridad Social y en el quebradero de cabeza de los gestores públicos y también de las empresas. Fracasados los intentos de controlar los desembolsos, y cerrada la puerta a que las mutuas puedan dar altas médicas, el Gobierno vuelve a reclamar a las empresas datos complementarios sobre los trabajadores como una vía de control, tras afearles su escasa colaboración. En la última oleada de envíos masivos de cartas a las empresas el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) solicita que los partes de... Ver Más