El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ha sumado un nuevo testimonio con la declaración de Julio Coria, uno de los custodios que acompañó al exfutbolista durante el último año de su vida. El testigo aseguró ante el tribunal que, horas antes de su fallecimiento, el exjugador "estaba bien", una afirmación que contrasta con otros relatos escuchados durante el proceso.Coria explicó que la última vez que vio con vida a Maradona fue la noche del 24 de noviembre de 2020, cuando entró en su habitación para reparar un interruptor de la luz. Según relató, "arreglé la tecla, le pregunté si quería algo más y me dijo que no. Estaba acostado, tapado. Me saludó con un beso. Después salí y me quedé afuera en el patio, donde estaba el enfermero". También recordó otro momento de esa misma noche en el que el exfutbolista le dijo: "Andá tranquilo, andá a descansar".pantallazosEl hijo de Maradona confiesa en 'La Revuelta' algunos de los pecados de D10S: "Es el ser humano que más disfrutó" Rubén GuerreroEl excustodio insistió en que no observó ningún signo que hiciera pensar en un empeoramiento de su estado de salud. Al ser preguntado por la defensa del médico Leopoldo Luque, reiteró que "estaba bien", una versión que difiere de la ofrecida por otros testigos, quienes describieron un evidente deterioro físico durante los últimos días de vida del exfutbolista.Sin embargo, la Fiscalía puso en cuestión esa declaración al exhibir una conversación mantenida dos días antes del fallecimiento, en la que el propio Coria informaba a Luque de que Maradona no se había levantado de la cama durante toda la jornada.El relato de la mañana del 25 de noviembreSobre la mañana del fallecimiento, Coria explicó que se despertó entre las 5.30 y las 6.00 horas y vio a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Dahiana Madrid realizando el relevo del turno. Preguntado durante la vista oral, aseguró: "No, estaban hablando, no vi que hayan entrado". Su versión coincide con la ofrecida anteriormente por otro de los testigos que se encontraba en la vivienda.El excustodio también recordó que poco después llegaron la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz para visitar a Maradona. Según su testimonio, "entraron a verlo a Diego y salieron diciendo que no los quería atender, que no los atendió, después entró Maximiliano Pomargo, Jony y la enfermera Madrid. Ahí dijeron que no reaccionaba y fue cuando ingresé yo".deportesCinco años sin Maradona: estas son las dudas sobre su muerte que siguen sin respuestas Rubén GuerreroCoria relató que, al acceder a la habitación, la enfermera intentaba reanimar al exfutbolista y él comenzó a practicarle maniobras de respiración boca a boca. "No sé si fueron 15 minutos o una hora; para mí fue eterno". Además, recordó que dos días antes del fallecimiento Maradona "no estaba de buen humor" y que él solía insistirle para que cuidara su imagen porque, según explicó, "yo siempre le tocaba el ego a Diego".La declaración de Coria se produce en un proceso en el que están imputados varios profesionales sanitarios y responsables de la atención domiciliaria de Maradona por un presunto delito de homicidio simple con dolo eventual. El custodio ya había protagonizado un episodio relevante en el anterior juicio, posteriormente anulado, cuando fue detenido de forma preventiva tras ser acusado de un presunto falso testimonio relacionado con su vínculo con Leopoldo Luque.