Cuando los Países Bajos prohibieron a ASML exportar sus máquinas de litografía de chips más avanzadas a China , la decisión puso de manifiesto los límites de la soberanía digital europea. La contradicción reside en que la UE depende de tecnología que no fabrica, de normas jurídicas que no ha diseñado y de umbrales geopolíticos que no controla.Seguir leyendo....