En el corazón de Polonia, un equipo de arqueólogos descubrió estructuras monumentales de más de 5.500 años conocidas como “tumbas de gigantes”. Estas pirámides neolíticas, construidas por antiguos agricultores europeos, revelan que la monumentalidad y el culto a los muertos surgieron mucho antes (y mucho más cerca) de lo que imaginábamos.