La estatua de Curro, la mascota de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, ha sido arrancada y robada apenas un mes después de su instalación en la Puerta de la Barqueta. La desaparición de la figura se produce poco tiempo después de que este espacio fuese objeto de una actuación de reurbanización integral, en la que la escultura se incorporó como uno de los elementos más representativos del proyecto.La colocación de Curro formaba parte de la remodelación de unos 5.000 metros cuadrados de espacio público en la Puerta de la Barqueta. La intervención, que supuso una inversión de 500.000 euros, culminó con la instalación de la estatua como símbolo del renovado entorno. El robo ha frustrado así una de las actuaciones más visibles de la transformación de este enclave de la ciudad.El Ayuntamiento, por el momento, se está a la espera de disponer de más información sobre lo sucedido. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Sevilla ha informado a través de sus redes sociales de que los hechos serán denunciados y objeto de una investigación para tratar de esclarecer las circunstancias del robo y determinar a sus responsables.La reacción del alcaldeEl alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha condenado lo ocurrido y ha calificado estos hechos de "injustificables". El regidor ha asegurado que este tipo de comportamientos "no tienen cabida alguna en una ciudad que es modelo de convivencia", mostrando su rechazo ante un nuevo episodio de vandalismo que afecta al patrimonio urbano de la capital andaluza.A través de su cuenta oficial en la red social X, Sanz ha lamentado que "volvemos a sufrir un nuevo e intolerable acto vandálico". El alcalde también ha recordado que este incidente se produce pocos días después de los daños ocasionados en uno de los pináculos de los bancos restaurados del Paseo de las Delicias. En ese mismo mensaje reiteró su condena pública a unos hechos que calificó de "injustificables" y que, a su juicio, "no tienen cabida alguna en una ciudad que es modelo de convivencia".