Trump vuelve a incendiar su relación con Europa: "Groenlandia debería estar bajo el control de EEUU y no de Dinamarca"

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El presidente de Estados Unidos tensiona la cumbre de la OTAN con sus declaraciones sobre la soberanía del territorio danés El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a convertir una cumbre de la OTAN en una fuente de conflictos con los aliados europeos. Durante una rueda de prensa conjunta con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, tras su llegada a Ankara para participar en la cumbre de la OTAN, Trump ha asegurado que “Groenlandia debería estar bajo el control de Estados Unidos y no de Dinamarca”. El presidente de EEUU no solo ha vuelto a poner contra las cuerdas la relación con sus socios europeos por la soberaní de Groenlandia, el presidente del EEUU ha vuelto a echar mano de sus posiciones ideológicas cercanas a la ultraderecha para atacar a Europa: “Será mejor que tengan cuidado con la inmigración y con la energía. Si no gestionan bien esas dos cuestiones, ya no habrá una Europa”. No es la primera vez que Trump amenaza con anexionarse este territorio perteneciente a la corona danesa, que es rica en minerales críticos y tierras raras, materias esenciales para la industria tecnológica y de defensa. El presidente de EEUU llegó a decir en varias ocasiones que se conseguiría quedar con Groenlandia, incluso utilizando la fuerza militar, y también amenazó con aranceles contra la UE si no se cedía el territorio danés. El pasado enero, tras meses de tensiones entre Europa y Estados Unidos por la soberanía de la isla, que llevó a varios países europeos a mandar tropas a Groenlandia como medida de presión, Trump dio su brazo a tocer. La UE puso sobre la mesa dos golpes directos importantes sobre la economía de EEUU que obligaron al presidente de EEUU a dar marcha atrás: aranceles por 93.000 millones de euros sobre productos estadounidenses, hasta ahora suspendidos, tras el acuerdo comercial entre ambos bloques que se firmó en julio de 2025, y el instrumento anticoerción, una herramienta que permite castigos comerciales muy duros contra un país, aunque se ha puesto sobre la mesa para que sirva “no tanto como una represalia, sino como una disuasión”. Aunque tras el golpe en la mesa de Europa parecía que Trump había dejado abandonada su obsesión por hacerse con Groenlandia, este martes en Ankara ha vuelto a insistir en que “Dinamarca no gasta el dinero necesario para ayudar realmente a Groenlandia. Pero Groenlandia es una importante para Estados Unidos. Y está rodeada de barcos chinos y barcos rusos. Y eso no va a ocurrir. Eso de los barcos no va a pasar”. Uno de los argumentos que ha defendido siempre Trump para anexionarse el territorio danés es la seguridad de EEUU, ya que según el presidente de EEUU tanto barcos como submarinos rusos y chinos se acercan peligrosamente a sus costas porque Europa no vigila adecuadamente esa zona ártica. Trump ha asegurado que fue el asunto de Groenlandia lo que “daño” su relación con los países de la OTAN.