España está a dos pasos de jugar otra final del Mundial. El primero debe servir para superar un partido trampa contra Bélgica, una selección a la que le tiene tomada la medida (7 victorias y un empate en los últimos ocho encuentros) y que viene creciendo en el Mundial. Los Diablos Rojos’ resucitaron milagrosamente ante Senegal en el último partido de grupo cuando iban perdiendo (2-0) en el minuto 86. Milagrosamente lograron empatar con dos goles en tres minutos y acabaron logrando el pase con un gol en el último minuto de la prórroga. Seguir leyendo....