Llevar el coche personalizado es una práctica de lo más común. Ya sea el escudo de tu equipo, un recuerdo de un viaje, el clásico vinilo de Bebé a bordo o incluso el adhesivo de la ITV, a muchos nos gusta darle un toque propio al vehículo. Sin embargo, lo que empieza como un detalle estético, puede acabar en una multa de la DGT. Seguir leyendo....