Arqueólogos abren 5 kilómetros de selva a machetazos y encuentran una ciudad maya intacta en Campeche: así se llama y qué tiene dentro

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La tecnología LiDAR identificó el asentamiento hace más de una década. Llegar hasta él ha tardado otros trece años. La recompensa: una ciudad del Clásico Tardío maya sin saquear, con templos, estelas con glifos y una escena de decapitación fechada en el año 849 d.C.El yacimiento arqueológico maya que el equipo del investigador esloveno Ivan Šprajc ha encontrado en la selva de Campeche, México, tiene un nombre que lo explica todo: Minanbé. En maya yucateco, mina’an significa «no hay» y bej significa «camino». No hay camino. No era una decisión poética: era la realidad física que el equipo encontró cuando intentó llegar.El Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) publicó el descubrimiento esta semana. La ciudad, oculta bajo «la maraña selvática» de la Reserva de la Biosfera Calakmul en Campeche, debió jugar un papel relevante durante el Clásico Tardío maya (600-900 d.C.) y fue abandonada en torno al siglo X. Había permanecido cubierta por la selva durante más de mil años.El dato más llamativo no es el tamaño —unas 15 hectáreas de núcleo urbano— sino su estado. «En los últimos tres años es el primer sitio que encontramos intacto», dijo Šprajc. «No hay calas de saqueo.»Cómo encontrar una ciudad perdida con LiDAR y confirmarlo a machetazosEl proceso de descubrimiento de Minanbé tiene dos fases radicalmente distintas que reflejan la dualidad de la arqueología moderna: alta tecnología para detectar, y trabajo físico para verificar.La primera fase: escáneres LiDAR aéreos realizados hace más de una década. El LiDAR (Light Detection And Ranging) es una tecnología que emite pulsos láser desde aviones o drones y mide el tiempo que tardan en regresar tras rebotar en el suelo. La clave para la arqueología de selva tropical es que parte de esos pulsos penetran el dosel vegetal y llegan al terreno, permitiendo detectar estructuras construidas que serían invisibles desde cualquier ángulo fotográfico convencional. Las imágenes mostraban un asentamiento de cerca de 15 hectáreas al poniente de Chactún, un centro rector reportado hace 13 años por el mismo proyecto de investigación de Šprajc.La segunda fase, que acaba de ocurrir: llegar físicamente. El problema era el acceso. El yacimiento estaba en un área sin caminos madereros ni sendas de tierra. El equipo recorrió primero una antigua senda forestal en quads. Cuando la vegetación se volvió demasiado densa, continuaron a pie abriendo brecha con machetes durante cinco kilómetros bajo el sol abrasador del Yucatán.Las ciudades perdidas redescubiertas mediante IA, LiDAR y satélites representan una revolución en cómo entendemos las civilizaciones antiguas. En México, el hallazgo de la ciudad maya de Valeriana mediante mapeo láser aéreo fue otro ejemplo previo de este mismo método. Pero Minanbé añade un elemento que distingue este descubrimiento: cuando el equipo llegó, el sitio estaba intacto.La ausencia de caminos de acceso, que durante años hizo imposible llegar, también había protegido el yacimiento de los saqueadores. La inaccesibilidad era la mejor forma de conservación.Qué encontraron dentro: el templo de 13 metros y la estela del 849 d.C.El «núcleo urbano» que documentó el equipo incluye plazas, edificaciones palaciegas y religiosas, terrazas y canalizaciones hidráulicas. Pero hay dos hallazgos que merecen atención particular.El primero es el templo. Una estructura piramidal de más de 13 metros de alto con un estilo que los especialistas identifican como arquitectura Río Bec: un tipo de construcción reconocible en decenas de yacimientos de la región peninsular por sus complejos con torres, sus fachadas con paneles lisos, sus escalinatas empinadas y sus molduras características. La mampostería del templo, según el INAH, se encuentra en buen estado dado el tiempo transcurrido.El segundo es la estela con glifos. Vitan Vujanovic, uno de los participantes en la expedición, reconoció que ha sido la primera vez que ha tenido la oportunidad de documentar «un templo más o menos bien conservado y una estela todavía con glifos». El equipo fotografió y modeló en 3D un total de 14 altares y estelas. Una de ellas representa una escena de decapitación: un individuo empuñando un hacha sobre otro.Ese modelo tridimensional es exactamente el tipo de herramienta que permite extraer información que la erosión haría ilegible a simple vista. El descubrimiento de la ciudad zapoteca de Guiengola mediante LiDAR en 2025, con sus 1.100 edificaciones y cuatro kilómetros de murallas defensivas, utilizó el mismo principio: tecnología para revelar lo que la vegetación había ocultado durante siglos.La estela de la decapitación en Minanbé contiene una referencia temporal que los investigadores han podido leer: la escena se sitúa en el año 849 d.C. Octavio Esparza, otro participante en el proyecto, lo enmarca en su contexto: «Es una clave importante porque podemos pensar que todo el conjunto de monumentos o algunos fueron erigidos para ese momento del Clásico Terminal, cercano al abandono de los sitios de la región, que sucedió en el siglo X d.C.»Por qué importa: poder político y un misterio sobre los últimos visitantesLos expertos están sacando dos conclusiones del análisis preliminar de los monumentos que amplían el significado de Minanbé más allá de ser «otro sitio maya».La primera: el tipo y la calidad de las estructuras indican que Minanbé no era una ciudad menor ni un asentamiento secundario. Šprajc y su equipo consideran que pudo ser un «enclave con cierto poder político» en el contexto de las Tierras Bajas Mayas Centrales durante el Clásico Tardío. Šprajc lleva décadas estudiando esta región, que describe como «un paisaje arqueológico fosilizado que fue el hábitat de entre nueve y once millones de personas durante el período Clásico Tardío.»La segunda: algunos monumentos muestran alteraciones deliberadas. La hipótesis de los investigadores es que, «con el tiempo, pudieron llegar a la ciudad grupos de fuera que alteraron algunos monumentos de forma deliberada.» Quién lo hizo, cuándo y por qué es una pregunta que el yacimiento todavía tiene que responder con excavaciones más profundas.La inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT están empezando a integrarse en los flujos de trabajo arqueológicos, tanto para analizar imágenes satelitales como para ayudar en la interpretación de datos y la comparación con yacimientos conocidos. En el caso de Minanbé, la tecnología fue la clave para detectar la ubicación, pero la interpretación de los glifos y las estructuras sigue requiriendo el juicio de especialistas con décadas de experiencia en la región.Cinco datos verificables: Minanbé está en la Reserva de la Biosfera Calakmul, Campeche, México; ~15 hectáreas de extensión; templo piramidal de más de 13 metros de alto (estilo Río Bec); 14 altares y estelas documentados en modelos 3D; estela de la decapitación fechada en 849 d.C.Mi valoraciónEl descubrimiento de Minanbé importa por varias razones a la vez. Como yacimiento, la combinación de integridad física (sin saqueo), ubicación geográfica (Clásico Tardío maya en Calakmul) y estado de conservación de los monumentos lo convierte en un objeto de estudio excepcional. Como historia de investigación, el arco de más de una década desde el LiDAR inicial hasta la verificación in situ ilustra perfectamente la paciencia que requiere la arqueología seria.Lo que más me convence es el argumento sobre la inaccesibilidad como forma de conservación. La selva que hizo imposible llegar durante siglos es la misma que preservó el sitio de los saqueadores. Es paradójico que lo que hace este descubrimiento valioso —su estado virgen— sea exactamente lo que lo hacía invisible para quienes habrían querido destruirlo.Lo que más me preocupa es el futuro del sitio ahora que se ha publicado su existencia. La historia de los yacimientos mayas en México muestra que la publicación de un hallazgo puede activar a los saqueadores en paralelo a los arqueólogos. El INAH tiene mecanismos de protección, pero la Biosfera de Calakmul es enorme y los recursos de vigilancia son limitados.Mi predicción: las próximas temporadas de campo en Minanbé producirán hallazgos significativos sobre el rol político de la ciudad en el período inmediatamente anterior al Clásico Terminal. La estela del 849 d.C. sugiere que algo importante ocurrió allí cuando la civilización maya ya llevaba décadas en su proceso de colapso regional.Preguntas frecuentes¿Cuándo podrá visitarse Minanbé?No hay una fecha prevista para apertura al público. El yacimiento es de acceso extremadamente difícil (5 km a pie desde el punto donde terminan las sendas transitables en vehículo) y está en una fase inicial de documentación. El INAH tendrá que completar excavaciones sistemáticas y evaluar las condiciones para el acceso antes de cualquier apertura al turismo arqueológico.¿Por qué el LiDAR tarda tantos años en llevarse a la verificación de campo?Los escaneos LiDAR identifican centenares de estructuras potenciales simultáneamente. El equipo de Šprajc ha estado trabajando sistemáticamente por sectores de la Biosfera de Calakmul durante años, verificando sitio por sitio en condiciones extremas. Los recursos económicos, logísticos y humanos para cada expedición son limitados. En este caso concreto, el acceso requería condiciones físicas que la expedición de esta temporada fue la primera en conseguir superar.¿En qué se diferencia la arquitectura Río Bec de otros estilos mayas?La arquitectura Río Bec es característica de una zona del sur de Campeche y norte de Quintana Roo y se distingue principalmente por sus torres sólidas no funcionales que imitan pirámides pero no tienen acceso interior, sus fachadas decoradas con máscaras de la deidad Chaac y sus complejos con plataformas. Se desarrolló principalmente durante el Clásico Tardío, el mismo período en que Minanbé estuvo habitada.La noticia Arqueólogos abren 5 kilómetros de selva a machetazos y encuentran una ciudad maya intacta en Campeche: así se llama y qué tiene dentro fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.