España ya está en semifinales del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá. Por segunda vez en su historia, 16 años después de que lo hicieran en Sudáfrica, donde se proclamó campeona, La Roja vuelve a escribir una página brillante tras derrotar en cuartos de final a Bélgica por 2 a 1. En una jornada trágica en nuestro país por el virulento incendio de Almería, que ha dejado 12 víctimas, por las que se guardaron 30 segundos de silencio antes de comenzar el encuentro, Mikel Merino, como ya ocurriera en octavos frente a Portugal, ha vuelto a ser el talismán con un tanto que desequilibraba la contienda a tres minutos del final de un encuentro dominado por los de De la Fuente. Fabián, gol y celebración para el bebé en caminoLa primera mitad fue transcurriendo sin ocasiones claras, con la pelota del lado de España, pero con una Bélgica algo más estirada que el resto de rivales que se han enfrentado hasta la fecha en el Mundial a La Roja. A pesar del control español, los belgas estaban muy cómodos en defensa, y con un Doku muy activo en banda. No sería hasta el minuto 29 cuando se movió el marcador por primera vez con un tiro llegado desde Los Palacios gracias a Fabián, la única novedad en el once español al entrar por Pedri. El jugador del PSG, con celebración para el bebé que viene en camino, remató al fondo de las redes un rechace de Courtois tras tiro de Dani Olmo. El gol no cambió mucho el patrón del partido. España seguía con el balón, mientras que los de Rudi García –con ascendencia española por abuelos de origen almeriense, de la Garrucha– se dejaban de ver de manera tímida ante la portería de España que fue perforada por primera vez en todo el campeonato en el minuto 40 con un tanto de cabeza de De Ketelaere, que también fue protagonista en la victoria belga frente a Estados Unidos en octavos. Courtois se marchó lesionado entre lágrimasUna vuelta a empezar con todo igualado en la segunda, donde no cambió la decoración de la contienda. España mandaba en el juego, pero no remataba. Atacaba con posesiones demasiado largas que no concluía. Y aunque Bélgica no inquietaba lo suficiente, la inquietud se iba metiendo en el cuerpo según iban pasando los minutos. Una ofensiva belga en el 61 fue repelida por Unai Simón y en el mismo minuto, en la contra española, un disparo de Oyarzabal obligó al despeje de Courtois, que nueve minutos después se tuvo que ir lesionado entre lágrimas.Sin el meta del Real Madrid daba la sensación de que a lo mejor podía ser más fácil volver a atravesar la meta rival. Y en una de esas apareció talismán Merino para marcar, firmar su típico baile alrededor del banderín como hiciera antaño su padre y dar el billete para la cita con Francia el próximo martes 14 a las nueve de la noche.