Probablemente sea el gran fenómeno viral de este Mundial 2026. Con melena de anuncio de champú y caricaturizado como un cíborg, Erling Haaland es el delantero centro más determinante del planeta, y no solo acapara titulares por sus goles en la Copa del Mundo con Noruega, sino también por su particular forma de alimentarse. «Que un atleta de élite coma de un determinado modo no lo convierte en bueno para la salud. Pero si este hábito fuese muy malo sí podría bajar su rendimiento. En este caso todo parece indicar que sus rutinas van acordes con sus objetivos», indica el divulgador experto en nutrición deportiva, Saúl Sánchez. El delantero del Manchester City, de 25 años, ha despertado curiosidad tras mostrar en redes sociales su rutina diaria, basada en productos frescos, locales y poco procesados. En un vídeo publicado en YouTube, el atacante enseña desde su desayuno hasta la cena. Su primera comida incluye café, al que considera un «superalimento», combinado con leche cruda. También añade pan de masa madre, huevos y miel, cocinando con poco aceite. «Un desayuno simple y perfecto», resume el futbolista noruego. «Su enfoque prioriza proteína de alta calidad para recuperación y crecimiento muscular. Carbohidratos para rendir al máximo en entrenamientos y partidos. Frutas y verduras para aportar vitaminas, minerales y antioxidantes. Hidratación y descanso como parte fundamental del rendimiento», explica Ximena López, nutrióloga clínica y funcional especializada en salud digestiva y microbiota humana. Para el almuerzo, el líder equipo vikingo opta por arroz, huevos, pescado y espárragos, evitando recetas complejas. «La nutrición es simple. Vivo para comer», afirma. La jornada termina con una cena junto a su pareja, la discreta Isabel Haugseng Johansen. Uno de los aspectos más debatidos es el consumo de leche no pasteurizada, cuestionado en algunos países. El futbolista defiende siempre la calidad del producto y su origen local. De hecho, compra la leche cruda en granjas autorizadas para la venta de esta bebida que él califica como superalimento. Su ingesta diaria ronda entre 5.000 y 6.000 calorías, acorde a su tamaño -mide 1,95 metros - y exigencia física. En su dieta destacan carne roja, vísceras como hígado y corazón, leche, huevos y miel cruda, dentro de un enfoque cercano a la llamada dieta ancestral. No obstante los expertos apuntan que replicar la dieta del goleador noruego es un error nutricional grave. Y es que consumir ese número de calorías diarias y un exceso de proteínas y vísceras sin quemarlas causaría problemas metabólicos y digestivos. Su plan está diseñado por expertos para un atleta de élite. Haaland necesita ese aporte energético para sostener su explosividad, clave en un Mundial donde suma siete goles (dos ante Irak, dos ante Senegal, uno frente a Costa de Marfil y doblete contra Brasil). Su filosofía es clara: cuanto mejor sea la comida, mejor será el rendimiento, consolidando una imagen de atleta que cuida cada detalle dentro y fuera del campo.