Alguien ha convertido un libro electrónico en el diario de Tom Riddle de Harry Potter, incluso con tinta que desaparece

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Los laboratorios que desarrollan modelos de inteligencia artificial no suelen buscar la atención del usuario a través de la interfaz con la que este interactúa con los asistentes. La idea fundamental se centra en la utilidad, la colaboración y la investigación, un enfoque que casi siempre se ciñe a un monótono cuadro de diálogo y a un menú lateral. Por eso resulta tan estimulante encontrar alternativas que rompan ese molde.Si esas opciones evocan, además, a una de las sagas más populares de la literatura y el cine como es la de Harry Potter, el público tiene un motivo doble para fijarse en la iniciativa. No se trata de un desarrollo cualquiera, sino de uno que emula el comportamiento de uno de los objetos más icónicos y oscuros de la historia de la franquicia: el diario de Tom Riddle.Texto que aparece y desaparece por arte de IA Fable turned my remarkable into Tom Riddle's diary from Harry Potter. My prompts fade, a LLM respond. Magical! pic.twitter.com/iLFOMWRkNv— Maxime Rivest ️ (@MaximeRivest) July 4, 2026 En los últimos tiempos hemos visto a diversos desarrolladores aprovechar la versatilidad de estos modelos para dar vida a proyectos con los que exprimir los datos de wearables como la Fitbit Air. Era solo cuestión de tiempo que alguien encontrase el camino adecuado para trasladar el potencial de esta tecnología a los paneles de tinta electrónica.La idea ha corrido a cargo del desarrollador Maxime Rivest, quien ha tomado como base una tableta de tinta electrónica para recrear con exactitud la interacción mágica de la historia. Al igual que ocurría cuando se escribía en el cuaderno original, las palabras plasmadas por el usuario con el lápiz óptico en su reMarkable Paper Pro van desapareciendo lentamente, tal como hacía el papel que absorbía la tinta en la Cámara Secreta, para dar paso inmediato a las respuestas del propio diario, que se van redactando solas ante sus ojos.En este caso la magia tiene poco que ver y el mérito recae en la audacia de Rivest a la hora de abrir los entresijos ejecutores del cuaderno electrónico y en las capacidades generativas de la inteligencia artificial. Todo ello porque el desarrollador ha llevado a cabo una modificación en el dispositivo en cuestión que le ha permitido conectar una clave API compatible con modelos de lenguaje con visión. El funcionamiento a partir de ahí es la parte sencilla.Captura de pantalla, contenido en manos de la IA y respuesta que surge y se evaporaUna vez que se esquivan esos bloqueos del sistema y se conecta con el modelo de lenguaje de turno, el resto consiste en programar su operativa para que actúe. El usuario escribe su pregunta y, tras unos segundos sin detectar actividad, el software de la tableta realiza una captura de pantalla del lienzo, la envía a la IA para que lea lo anotado y esta devuelve la respuesta en forma de una escritura animada en cursiva que emerge en el panel de tinta electrónica. Segundos después de completarse la respuesta, esta se difumina ante los ojos del lector.Una vía de uso para los asistentes virtuales más populares que, sin embargo, acarrea importantes restricciones técnicas. La primera de ellas es que Rivest solo ha podido ejecutar su idea en la reMarkable Paper Pro, quedando fuera el resto de modelos de cuadernos digitales del mercado. La segunda tiene que ver con el soporte oficial: al tratarse de una modificación no autorizada, el programador advierte que cualquier próxima actualización del sistema operativo del dispositivo podría dejar sin efecto este genial trabajo de ingeniería, con lo que el diario de Tom Riddle volvería a formar parte únicamente del universo mágico de Harry Potter.