La dieta del este de China reduce un 22% el infarto: el rival asiático de la dieta mediterránea

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Comprender cómo afecta la nutrición al cuerpo humano es una de las grandes tareas de la ciencia moderna. Por ello, el impacto de los alimentos ultraprocesados, las bebidas azucaradas y todas aquellas pautas que prescindan de un equilibrio básico a base de carne, verdura, pescado, fruta y legumbres se mantienen bajo un estricto escrutinio debido a su potencial riesgo para el bienestar.Pese a que las investigaciones evolucionan y dan con elementos como la proteína MTCH2 capaz de actuar como un auténtico interruptor en la creación y quema de grasas, el primer eslabón de la cadena sanitaria sigue estando en la alimentación. Es ahí donde las dietas juegan un papel destacado, si bien en la gran mayoría de las ocasiones son la propia geografía y los recursos autóctonos de cada zona los que terminan marcando el estilo de nutrición.Al menos así sucede en una región que, a tenor del último trabajo de investigación desarrollado por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Zhejiang, cuenta con un patrón nutricional capaz de reducir las incidencias cardiovasculares y el sobrepeso de sus habitantes. Se trata del área costera oriental de China, cuya base culinaria, conocida como EastDiet o dieta del este, ya rivaliza en beneficios con la dieta mediterránea, ampliamente alabada.Verduras, tofu o pescado de agua dulce, entre los alimentos habituales El río Yangtsé ofrece condiciones óptimas para los cultivos y la pescaEl estudio en cuestión lo ha publicado Nature Health y está liderado por el profesor Zhu Shankuan, quien ha desarrollado la investigación en colaboración con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de China y el Instituto de Salud Nutrilite. El análisis se enfoca en las costumbres alimenticias tradicionales de la región costera al sur del río Yangtsé, una zona en la que la incidencia de trastornos metabólicos y episodios cardiovasculares ya mostraba índices notablemente inferiores a la media, además de mostrar una mayor esperanza de vida.Al tratarse de una zona de cultivos próxima a la costa y a entornos fluviales, la base de la dieta de su población se sustenta en verduras, hortalizas, semillas, tofu y pescado de agua dulce. Al ser una zona productora, los habitantes cuentan con producto de proximidad a la hora de acudir a hacer la compra a los mercados de referencia de la zona, por lo que resulta más sencillo establecer su alimentación en torno a aquellos víveres más comunes y cercanos.Resultados óptimos en riesgo de eventos cardiovasculares y porcentaje de obesidad Comparación del consumo dietético entre dos grupos de dietas hecha por el equipo investigadorLos pilares de este modelo nutricional, al que los expertos se refieren como la dieta del este, se han consolidado tras monitorizar a 8.931 ciudadanos integrados en la cohorte WELL-China que residen en dicho litoral. Sobre ese total cerca de la mitad de la población, concretamente un 46%, basaba su rutina alimenticia en la dieta compuesta por alimentos de la zona.El análisis médico de esa mitad de la población, refleja que su estilo de alimentación presenta una reducción del 22% en la aparición de accidentes cardiovasculares graves, además de recortar en un 17% las posibilidades de desarrollar obesidad abdominal. Esta protección de la salud cardíaca se intensifica de forma sustancial entre los varones, logrando un descenso del riesgo de hasta el 36%. "Esta dieta oriental comprendía tanto alimentos saludables ampliamente reconocidos (mayor consumo de verduras, frutas, mariscos, cereales integrales, lácteos, frutos secos y huevos; menor consumo de arroz refinado, carne roja y alimentos fritos) como elementos dietéticos chinos distintivos (mayor consumo de pescado de agua dulce, tubérculos y raíces con almidón, productos de soja y hongos comestibles)"Equipo investigador de la Dieta del Este en la publicación original de su estudio para Nature Health Para cotejar los datos obtenidos el equipo investigador trasladó ese mismo patrón alimentario a otro grupo de población. En él, los resultados obtenidos arrojaron la misma conclusión, con una disminución de la grasa abdominal así como del riesgo de sufrir incidentes cardíacos severos.Dietas con elementos en común que resultan en beneficio para la saludLo cierto es que ambas, dieta del este y dieta mediterránea, comparten aspectos que las convierten en opciones saludables a la hora de promover hábitos de alimentación en torno a sus bases. Entre sus elementos prioritarios se encuentran los cereales integrales, las verduras y frutas así como los pescados y el marisco por delante de la carne.Para sus desarrollos no han sido necesarios grandes estudios ni intrincadas pruebas genéticas o moleculares, sino que ha bastado con aprovechar en cada zona de referencia lo que la tierra y el agua ofrecen como sustento. A partir de alimentos naturales, de cercanía, sin aditivos y sin procesar en exceso que han servido para reforzar la salud de la población local sin siquiera buscar en ello un medicamento con el que mejorar la calidad de vida.