Un sistema de puentes flotantes autopropulsados se convirtió en la clave para evacuar a más de 6.000 personas atrapadas por las inundaciones en la región de Guangxi, China. Las estructuras, compuestas por bloques flotantes independientes, permiten a los equipos de rescate ensamblar un puente completo de 60 metros sobre el agua en 30 minutos. Cuenta con pasarelas antideslizantes y barandas de seguridad en ambos lados. La estructura se puede desmontar, reubicar y reutilizar varias veces.