La escalada hacia el coche eléctrico que preconizó el anterior CEO del Grupo Volkswagen, Herbert Diess, fue un error de cálculo que no solo le costó el puesto sino que obligó a las primeras reestructuraciones en la compañía en 2024. Fruto de esos cambios, la empresa trató de afinar la producción de sus plantas en Europa. La llegada del coche eléctrico se produjo en cuentagotas y eso derivó incluso en parones obligados en sus fábricas especializadas, así como el cierre de la primera planta en Alemania, la famosa fábrica de cristal de Dresde (donde se hacía el Volkswagen ID.3).Seguir leyendo....