En la parte alta de un risco, en el paraje de La Cerca, a unos tres kilómetros de Bédar, destaca una pequeña casa blanca con zócalo de piedras que ha quedado totalmente a salvo de las llamas. Es una isla, en medio de ese gris denso, de una tristeza oscura, que ha tiznado de forma indeleble la Sierra Cabrera. El azulejo con la caricatura de Cuasimodo –el jorobado de Notre Dame– que invita a tocar la campana nos habla del origen francés de sus moradores. El aspa de cinta americana negra sobre el número ocho, apostilla que el lugar ha sido revisado por la Guardia Civil y no se ha encontrado ningún fallecido. Una certeza a medias, porque una de... Ver Más