Irán sostiene que el estrecho de Ormuz está bloqueado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que esa vía marítima sigue abierta al tráfico comercial. El estatus de ese cuello de botella estratégico ha desatado ya tres oleadas de intercambio de fuego entre los dos países, cada vez más intensas, en los últimos días, y se ha convertido en el principal punto de fricción entre los dos adversarios, muy por encima del programa nuclear iraní que el republicano había presentado como razón para ir a la guerra en febrero. Seguir leyendo