Costa Rica llegó a perder casi tres de cada cuatro hectáreas de bosque que tenía en los años 40. Hoy más del 60% del país vuelve a estar cubierto de árboles y una idea lo cambió todo: pagar por no talarlos

Wait 5 sec.

Costa Rica pasó de una de las tasas de deforestación más altas del planeta a recuperar sus bosques. La clave fue convertir árboles, agua y biodiversidad en servicios por los que el Estado estaba dispuesto a pagar.