Creían que era una roca, pero era un diente de mastodonte de hace al menos 10.000 años hallado por geólogos en California

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A menudo, la idea de buscar elementos en la tierra lleva a pensar en materiales preciosos como el oro y la plata o en aquellos esenciales para los sistemas tecnológicos actuales, como las tan cotizadas tierras raras. Sin embargo, hay quienes todavía se fijan en el terreno para desentrañar los secretos de épocas pretéritas: una labor paciente que sigue ofreciendo recompensas en forma de hallazgos sorprendentes.Así lo demuestra lo sucedido recientemente en una reserva natural del condado de San Mateo, en el estado de California y próxima a San Francisco. Allí, una investigadora ha localizado en el lecho de un arroyo lo que en primera instancia parecía una piedra convencional, pero que, tras una observación detallada y su posterior análisis, ha resultado ser un molar completo de mastodonte en estado impecable con más de 10.000 años de antigüedad.En concreto se trata de una pieza dental de un espécimen de mastodonte del Pacífico, un ejemplar de gran mamífero prehistórico con colmillos y trompa y que tiene filiación con la familia de los mamuts. En este caso, su parentesco más próximo se encuentra en el mastodonte americano. A ambas especies se las enmarca en la época del Pleistoceno, y los registros paleontológicos sitúan su presencia en América del Norte entre hace 2,6 millones y unos 11.700 años.Un hallazgo fortuito en el lecho de un arroyo La figura del fósil encontrado en el lecho fluvial resulta de lo más llamativa - Midpen (izquierda); Balance Hydrologics (derecha)La responsable de la localización de este resto dental tan singular fue Brigid Lynch, geomorfóloga de la consultora hidrológica Balance Hydrologics, con sede en California. De su descubrimiento se ha hecho eco la publicación Live Science, que refleja el proceso hasta acotar la datación y particularidades de una pieza que ha llamado la atención de la comunidad por su extraordinario estado de conservación.El hallazgo tuvo lugar mientras Lynch realizaba un estudio rutinario sobre el hábitat de la rana de patas rojas de California en un arroyo del condado de San Mateo. Al examinar el lecho fluvial, la experta divisó lo que parecía una piedra con una forma atípica y que, por tamaño y morfología, llamó la atención del equipo.Localización del resto fosilizado y posterior estudio en StanfordTras extraerla del agua y limpiar el barro adherido, las marcadas protuberancias cónicas de la pieza le hicieron sospechar que no se trataba de una formación rocosa común, sino de un resto fósil que podía pertenecer a la última Edad de Hielo. La primera pista de su valía la otorgó el estudio preliminar realizado por el paleontólogo y director ejecutivo de Pacific Paleontology, Wayne Thompson, quien señaló que se trataba del «molar de mastodonte más completo de nuestra zona y el más espectacular que he visto jamás». Para confirmar las sospechas, la pieza fue enviada a la Universidad de Stanford, donde se someterá a pruebas de datación por carbono.Las diferencias entre los mastodontes del Pacífico y los mastodontes americanos son exiguas. Más allá de la zona geográfica que habitó cada uno, en el plano puramente morfológico los restos fósiles hallados señalan un tercer molar más estrecho, una estructura ósea más gruesa en las extremidades posteriores y la ausencia de colmillos en la mandíbula inferior en algunos ejemplares de mastodonte del Pacífico.Para los expertos implicados en el descubrimiento y estudio de la pieza dental recién obtenida, esta servirá para aportar nueva información sobre el «rompecabezas» que todavía supone la Edad de Hielo para la investigación. Ahora será la Escuela de Sostenibilidad Doerr de la Universidad de Stanford la que determine la fecha de origen de la pieza, que además se utilizará para crear réplicas en 3D destinadas a la exposición y la divulgación académica.