Cristina Simón, limpiadora en España: «Soy limpiadora, no jardinera, cocinera, niñera ni costurera» y denuncia lo que aún le exigen algunos clientes

Wait 5 sec.

Hay cifras que se encuentran delante de los ojos y ante las que no se repara hasta que no se produce una reivindicación de cara a mejorar los derechos sociales que las rodean. Es el caso de un ámbito como el de la limpieza, que entre el marco del mantenimiento de oficinas, hospitales, centros educativos y comercios y el servicio doméstico en hogares ocupa a más de 900.000 trabajadores y trabajadoras declarados.Si a esta cifra se añade el volumen de empleo informal o no regularizado que históricamente existe en el ámbito doméstico, el número total de profesionales dedicados a la limpieza en España supera con claridad el millón de personas. Un grupo profesional que se ve obligado a insistir en la defensa de sus derechos laborales, como el respeto a su horario y las funciones específicas que le competen a su labor frente a quienes buscan un ‘todo en uno’.Es el caso de Cristina Simón, trabajadora de la limpieza que comparte a través de las redes sociales en su perfil @lafregonadecris su experiencia y se propone ensalzar con ello la necesidad e importancia de este grupo profesional al que también amenaza la irrupción de la automatización y la robótica. En una publicación realizada en noviembre de 2024, Simón quiso separar aquello que obedece a su cuadro de competencias de los prejuicios sociales que se asocian a su labor. Un vídeo con el que buscó dignificar su profesión y exigir un trato respetuoso para quienes todavía tienen que luchar contra el clasismo y el estigma social que persisten en el sector: «Soy limpiadora, no jardinera, cocinera, niñera ni costurera», defiende en su publicación."Soy limpiadora, no soy niñera": el alegato contra la invisibilidad y el clasismo @lafregonadecris Yo soy limpiadora Es mentira pero si quieres no es mentira Dejame en comentarios alguna “anécdota” de tu trabajo. Te leo 𝐒𝐢 𝐭𝐞 𝐡𝐚 𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞,𝐜𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐨 𝐝𝐚 𝐚 𝐥𝐢𝐤𝐞,𝐧𝐨 𝐭𝐞 𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐲 𝐦𝐞 𝐚𝐲𝐮𝐝𝐚 𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐧𝐢𝐝𝐨 𝐠𝐫𝐚𝐭𝐢𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐭𝐢 𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐯𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐜𝐚𝐫𝐢ñ𝐨️ #limpieza #tips #limpiezamadrid #ordenylimpieza #labayetamagica #lafregonadecris sonido original - La fregona de Cris Cristina lucha por los derechos y por la dignificación de la profesión y para ello se esfuerza por erradicar la invisibilidad social y el incremento de responsabilidades no asumibles por quienes se dedican a la limpieza. Simón lleva a cabo en su vídeo un alegato por el aprecio y por la empatía a través de diferentes momentos que ha vivido a lo largo de su trayectoria profesional.Situaciones cotidianas como la falta de consideración ante su trabajo inmediato o frente a quienes pretenden minimizar los derechos de estos profesionales. Un alegato que va desde buscar comprensión ante el trabajo recién hecho hasta el respeto por cuestiones como las vacaciones, el derecho a una baja laboral o a un horario como en cualquier otro ámbito: «Soy limpiadora y también tengo derecho a irme de vacaciones o a ponerme enferma. Soy limpiadora y aunque algunos no lo sepan, tengo un horario, no me pidas tareas nuevas cuando me tengo que marchar», señalaba en su vídeo publicado en su perfil de TikTok.Más de un millón de profesionales enmarcados en el sectorUna serie de demandas que afectan a un nutrido número de profesionales en nuestro país. Según las cifras publicadas por la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza, así como en el Libro Blanco del Sector de la Limpieza elaborado por la escuela de negocios IESE, existen más de 500.000 trabajadores en activo repartidos en más de 40.000 empresas.A ellos hay que sumar el volumen de empleados de hogar y servicios domésticos, que según datos de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) registran entre 370.000 y 400.000 personas afiliadas en el Sistema Especial de Empleados de Hogar.La brecha que denuncia Cristina Simón llega al marco social. Para la trabajadora, el problema no solo reside en la exigencia de tareas no contratadas, sino en la perpetuación de un lenguaje despectivo o paternalista que minusvalora su labor diaria: «Soy limpiadora, pero todavía hay personas que se refieren a ti como la chacha o la niña, pero me llamo Cris», remarca.De este modo, Simón busca crear una conciencia general sobre las atribuciones reales de los profesionales de la limpieza y sobre la importancia que descansa en su labor a nivel general. Edificios públicos, hospitales, instituciones corporativas y hogares particulares se benefician de una tarea que todavía parece sufrir los estigmas del pasado, pese a los avances en derechos sociales que han recibido en los últimos años quienes se dedican al mundo de la limpieza. Un vídeo que mira hacia un cambio de mentalidad y trato tan necesario como el propio progreso en el terreno profesional y administrativo.