Un equipo chino imprimió 100 “sinapsis” que cambian de estado en 26 nanosegundos y recuerdan diez niveles. Lo más extraño ocurre al final: el chip puede deshacerse en seis minutos
Una matriz flexible imita funciones básicas de las sinapsis, conserva diez estados de memoria y responde en 26 nanosegundos. Su estructura puede destruirse bajo demanda en seis minutos, pero todavía está lejos de ser un cerebro electrónico completo.