El bloqueo de dos de los puntos más estratégicos para la navegación mundial, los estrechos de Ormuz y de Bab el-Mandeb, está forzando a los países del golfo Pérsico a acelerar las rutas alternativas para sus exportaciones de petróleo. El tráfico por Ormuz, por donde llegó a circular el 20% del crudo mundial, sigue prácticamente paralizado seis meses después del inicio del conflicto, mientras que la navegación de buques a través de Bab el-Mandeb se ha visto comprometida por el avance de los rebeldes hutíes, aliados de Irán, en la costa occidental de Yemen. Los países de la región están tratando de garantizar la continuidad del transporte de crudo al margen de la inestabilidad en estos enclaves, pero los expertos alertan de que las nuevas rutas no están exentas de inconvenientes. Seguir leyendo....